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 Los refrescos azucarados aumentan el riesgo de padecer cálculos renales.

 

Image courtesy of Carlos Porto / FreeDigitalPhotos.net

 

 31/05/2013


Una investigación desarrollada en EE.UU. determina que consumir más de un vaso al día de refresco con azúcar aumenta un 23% el riesgo de sufrir litiasis renal, una patología con síntomas muy desagradables y bastante común en los países industrializados.


 

¿Qué es la litiasis renal?

Es una patología del aparato urinario en la que existe una alteración en el proceso de absorción, metabolismo o excreción de sustancias minerales que termina con la formación de cálculos, comúnmente denominadas piedras, que obstruyen los conductos urinarios.

Las sustancias más comúnmente relacionadas con los cálculos renales son el calcio, el fósforo, el ácido oxálico y el ácido úrico, entre otros.

Los síntomas más comunes son la infección de orina o incluso la aparición de sangre en la misma (denominada hematuria) y el cólico nefrítico (dolor muy intenso en la zona baja de la espalda y el vientre, acompañado de sudores y náuseas).

La patología puede ser de tipo congénito (heredado, que se nace con ella), o de tipo adquirido debido al estilo de vida o asociado a otros desórdenes metabólicos. En general, la litiasis renal es una enfermedad asociada a los países industrializados por el alto consumo de sal y minerales en los alimentos precocinados que comúnmente compramos en las superficies comerciales.

 

 

Se recomienda el consumo abundante de líquidos, pero ¿valen todos?

Una de las recomendaciones básicas para el tratamiento de esta patología es elevar el consumo de líquidos incluso por encima de las recomendaciones para su edad y sexo, favoreciendo así el filtrado de los riñones y evitando la formación de nuevos cálculos. Lo ideal es el consumo de agua y preferiblemente una con poca carga mineral. Sin embargo, muchos de los afectados aumentan el consumo de líquidos pero no precisamente de agua, sino que consumen más refrescos, zumos, etc.

A este respecto, un estudio realizado en el Brigham and Women's Hospital de Boston (Massachusetts, EE.UU.) ha analizado datos de tres estudios nacionales estadounidenses que han englobado a un total de 194.095 participantes que han sido seguidos, durante 8 años, con revisiones periódicas de su historial médico, su estilo de vida y los medicamentos prescritos por sus facultativos para las distintas patologías que pudieran sufrir, todo ello mediante cuestionarios validados.

Del total de participantes, 4.462 fueron diagnosticados con litiasis renal, es decir, el 2,5 % sufrió de cálculos renales diagnosticados (posiblemente la cifra fuera aún mayor si se tiene en cuenta que muchos casos leves cursan asintomáticos). En general, en Estados Unidos, que es el país más consumidor de refrescos después de México, tienen una prevalencia de litiasis renal de aproximadamente el 20% en varones y 10% en mujeres.

El resultado más llamativo del estudio es que los participantes que consumieron uno o más vasos de refresco azucrado de cola al día, tenían un 23 % más riesgo de desarrollar cálculos renales en comparación con los participantes que consumen una porción por semana.

Además encontraron otras bebidas que, sin ser agua, reducían el riesgo de padecer esta patología. La más llamativa es la cerveza con un 41% menos de riesgo, seguido por el vino (31%), el café (26%), el zumo de naranja natural (12%) y el té (11%).

Debemos recordar que estas otras bebidas también deben tomarse moderadamente ya que, aunque su contenido en azúcar sea menor, tienen otro tipo de componentes que tampoco deben consumirse en exceso como el alcohol o sustancias estimulantes como la cafeína o la teína. Por ello, cabe reiterar que la mejor medida para prevenir o mejorar los cálculos de riñón es tomar agua poco mineralizada de forma habitual.

En unión a lo ya comentado, estudios más antiguos han ligado la obesidad moderada y grave con el desarrollo de lo que comúnmente se conocen como piedras en el riñón. En concreto se contabilizó que una persona obesa tiene el doble de riesgo de cálculos renales que personas con un peso adecuado. Por otro lado, es inmensa la bibliografía que asocia a los refrescos azucarados como una de las causas principales en el desarrollo de la epidemia actual de obesidad.

Por ello, aquellos consumidores habituales de refrescos con azúcar tienen muy aumentada la posibilidad de volverse obesos con el tiempo y esto, a su vez, se relaciona con innumerables patologías entre las que tenemos que añadir la litiasis renal o desarrollo de cálculos en los riñones.

 

Fuente:  Medical News Today (17/05/2013) - "Consuming Less Sugar-Sweetened Beverages May Reduce Kidney Stone Risk".

Referencia: Ferraro et al. Soda and Other Beverages and the Risk of Kidney Stones. Clinical Journal of the American Society of Nephrology (CJASN), 2013; doi: 10.2215/​CJN.11661112. 

 

Noticia elaborada por Noemí López-Ejeda (Asociada SEDCA) @LopezEjedaN en Twitter

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