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 Una alta dependencia del tabaco se asocia con mayor ganancia de peso al dejarlo.

 

Image courtesy of Danilin/ FreeDigitalPhotos.net

 

 06/09/2013


Un estudio japonés ha demostrado que aquellos fumadores que presentaban un alto grado de adicción a la nicotina son más propensos a ganar peso durante el tratamiento para dejar de fumar pero esto se puede controlar con asesoramiento nutricional. 


 

La relación entre dejar el tabaco y ganar peso no es tan simple. Mientras que dejar de fumar es muy beneficioso para reducir el riesgo cardiovascular y de cáncer y, en general, para reducir la mortalidad por cualquier causa, el aumento de peso asociado está vinculado con un mayor riesgo de intolerancia a la glucosa y una reducción en dichos efectos beneficiosos que tiene dejar de fumar, incuso sobre la función pulmonar. De hecho, la preocupación por el aumento de peso suele ser uno de los principales factores que provoca rechazo frente a la idea de iniciar un tratamiento para dejar de fumar.

 

Un grupo de investigadores japoneses han estudiado a 186 pacientes que dejaron de fumar con éxito después de recibir la terapia de reemplazo de nicotina. Los participantes fueron concretamente 132 hombres y 54 mujeres con una edad media de 59,6 años. Todos ellos visitaron voluntariamente la clínica para dejar de fumar del Hospital Centro Médico de la Organización Nacional de Kyoto entre Julio de 2007 y Noviembre de 2011.

Previo a la intervención, las pacientes realizaron un test de valoración del grado de dependencia a la nicotina cuya puntuación final queda comprendida entre 1 y 10. En general, todos fueron tratados químicamente bien mediante píldoras o parches de nicotina.

A pesar de la complicada relación entre el fenómeno de dejar de fumar y la ganancia de peso, los autores del estudio afirman que, incluso a pesar de ello, los beneficios de dejar de fumar siguen suponiendo una reducción del riesgo cardiovascular. Ahora bien, si se puede prevenir dicho aumento de peso, los beneficios serían aún mayores.

 

Es por ello que cada vez es más frecuente que el asesoramiento en las clínicas para dejar el tabaco, vaya acompañado de cierto asesoramiento nutricional planificado desde el comienzo del tratamiento. El trabajo llevado a cabo por el equipo nipón pretendía comprobar científicamente dicha situación y así fue.

Ellos encontraron que, en promedio, el índice de masa corporal (IMC) se incrementó significativamente desde 23,5 kg/m2 en la consulta inicial hasta 23,9 kg/m2 a los 3 meses de la terapia. Este aumento de 0,4 kg/m2 supone una ganancia aproximada de 1,1Kg y este valor es sustancialmente inferior del encontrado en otros trabajos donde se estudiaba a personas que dejaban de fumar por sí mismas sin asesoramiento de ningún tipo, con ganancias promedio de hasta 3,08 kg a los pocos meses de dejar el tabaco.

Además, los resultados demostraron que puntuaciones altas del test de adicción a la nicotina hecho al comienzo del estudio, fue el factor más determinantes del aumento del IMC tras dejar de fumar. Una puntuación del test de 8 o superior se asoció significativamente con el aumento del IMC, hecho que no ocurrió en aquellos pacientes que obtuvieron una puntuación de 7 o menor en dicho test.

Según los autores: "El resultado que una puntuación alta en el test fue el determinante más importante de un aumento del IMC y esto apoya la hipótesis de que el aumento de peso después de dejar de fumar es uno de los síntomas de la abstinencia de nicotina". Además reconocen que “se necesitan estudios adicionales para determinar el momento adecuado para iniciar las intervenciones contra la posterior ganancia de peso”.

 


En relación a todo lo anteriormente mencionado os remitimos a una noticia anterior en la que explicábamos los mecanismos por los que la ausencia de nicotina en un organismo acostumbrado a ella puede modificar el metabolismo, así como algunos consejos para ayudar a controlarlo:

“Miedo a dejar de fumar… ¡no quiero engordar!


 

Fuente: The Oncology Report Digital Network – “High dependency predicts BMI increase during smoking cessation”.

Referencia: Komiyama et al. Analysis of factors that determine weight gain during smoking cessation therapy. PLoS ONE, 2013; 8(8): e72010.

 

Noticia elaborada por Noemí López-Ejeda (Asociada SEDCA) @LopezEjedaN en Twitter

 

 

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