Inicio Quiénes somos Actividades Su alimentación Conceptos básicos de nutrición Publicaciones
Noticias
Alimentos
Recetas
Agenda de actividades
Documentos de interés
Enlaces en la web
Galerías de imágenes

Volver al índiceVolver al índice

Es noticia...

 Adiós al mito: ¡el pan no engorda!.

 

Image courtesy of Suat Eman/ FreeDigitalPhotos.net

 

 20/09/2013


Expertos reunidos en el XX Congreso Internacional en Nutrición celebrado esta semana en Granada nos recuerdan que el pan es uno de los elementos claves de la Dieta Mediterránea y que no sólo no engorda sino que proporciona ciertas ventajas para la salud.

También debemos acabar con la creencia de que el pan de molde o los biscotes son más sanos que el pan de barra. 


 

El pan ha sido el alimento básico de la dieta tradicional de Europa, Oriente medio, India y América, además de ser el principal alimento de la dieta mediterránea, paradigma actual de una dieta saludable. Sin embargo, el consumo de pan en Europa se ha ido reduciendo en las últimas décadas posiblemente motivado por el falso mito de que “el pan engorda”.

Durante esta semana se ha estado celebrado en Granada el XX Congreso Internacional de Nutrición (www.icn2013.com). Dentro de este evento ha tenido lugar el Simposio sobre “Pan y Salud” organizado por la Unión Internacional de la Panadería y Pastelería. En él los expertos afirman rotundamente que combinado con actividad física, favorece la reducción de peso y del nivel de colesterol.

Así lo demostró un trabajo de revisión de la literatura científica existente en los últimos 30 años, que fue publicado por investigadores españoles en el año 2012. Según su autor, Lluís Serra Majem: "a pesar de que muchos profesionales recomiendan que los obesos excluyan el pan de su dieta, lo cierto es que la evidencia científica no apoya esta medida".

La mayoría de los trabajos que revisaron demostraban que el consumo habitual pan blanco normal (no integral) no se relacionaba con el aumento de peso o de grasa abdominal. Además encontraron que si el pan consumido era de tipo integral, no sólo no resultaba en una ganancia de peso sino que se favorece el adelgazamiento.

Son numerosos los estudios científicos que han demostrado en distintas poblaciones que las personas que consumen a diario alimentos ricos en cereales integrales, reducen el riesgo de enfermedad cardiovascular en un 20-30% debido a su alto contenido en fibra así como el riesgo de diabetes de tipo 2 o incluso de cáncer de colon.

De hecho, los expertos afirman que la moda de las dietas hiperproteicas, están deteriorando el patrón alimentario mediterráneo al eliminar de los menús su principal representante: los hidratos de carbono complejos (pan, pasta, legumbres, patata, etc.) y sustituyéndolos por carnes y derivados.

 

Composición nutricional del pan

Según las recomendaciones nutricionales españolas, un adulto debe consumir entre 50 y 200 gr de pan al día. Consumir 200 gr de pan supone cubrir el 22% de las necesidades energéticas diarias.

El pan blanco procede de harina refinada de trigo, por lo tanto es muy rico en hidratos de carbono de cadena larga y posee poco contenido graso él cual además es de tipo omega (3: linoleico y 9: oleico). Además aporta aminoácidos y micronutrientes esenciales como hierro, selenio, potasio, fósforo en incluso calcio. También es rico en vitaminas del grupo B como la tiamina o B1 (imprescindible para el buen funcionamiento del sistema nervioso), la niacina o B3 (imprescindible en la síntesis de hormonas, imprescindible durante el crecimiento) y ácido fólico o B9 (evita anemias y es imprescindible durante el embarazo porque evita malformaciones del tubo neural de los fetos).

 

Barra de pan vs. Pan de molde: mejor un bocadillo que un sándwich.

A pesar de ser dos variedades de pan, tienen poco en común salvo los mismos ingredientes básicos (harina de trigo, levadura, sal y agua). Es fácil entender que no son iguales si pensamos en que, por lo general, el pan blanco tiene una caducidad de unos días mientras que el pan de molde nos puede durar varias semanas en el armario. Esto ya nos está dando indicios de que al pan de molde, por lo general, se le añaden sustancias que lo hacen más esponjoso y perdurable en el tiempo.

Por ello, aunque el contenido calórico total pueda ser similar entre ambos, no debemos llevarnos a engaños pues la composición nutricional es muy distinta. En general el pan de molde lleva más cantidad de azúcares y grasas, las cuales además suelen ser de tipo saturado o trans. Esto se debe a que emplean mantequilla, margarina o aceites vegetales como el de coco o palma. Lo mismo ocurre con el pan tostado comercial, los conocidos como biscotes. Existe la creencia popular que este tipo de pan es más saludable que el pan de barra y para nada es así. Al igual que mencionamos con el pan de molde, el tostado posee mayor carga de azúcares y grasas.

Con esto no queremos decir que no se consuma pan de molde o biscotes. Como siempre, ningún alimento es malo o bueno, sino que depende de su frecuencia de consumo y el de este tipo de pan debería ser esporádico.

Lo que si podemos afirmar es que el pan integral puede proporcionar ventajas para la salud frente a los demás tipos. Aunque su contenido calórico total pueda ser algo mayor, su composición nutricional suele más saludable porque proporciona más variedad de vitaminas y un alto contenido de fibra.

 

 


De todo ello podemos sacar una moraleja clara que puede ser aplicada en todos los aspectos de nuestra alimentación diaria. No debemos fijarnos solo en el contenido calórico de los productos que consumimos sino, sobre todo, en su composición nutricional. El fin es tratar de elegir aquellos alimentos que tengan un menor contenido en azúcares y grasas saturadas para prevenir futuros problemas de salud. En el caso del pan, el tradicional es el que resulta ganador a todos los efectos.


 

Otras noticias relacionadas:

 

Referencia: Bautista-Castaño y Serra-Majem. Relationship between bread consumption, body weight, and abdominal fat distribution: evidence from epidemiological studies. Nutrition Reviews, 2012; 70 (4): 218-233.

 

Noticia elaborada por Noemí López-Ejeda (Asociada SEDCA) @LopezEjedaN en Twitter

 

© Fundación Alimentación Saludable · info@alimentacionsaludable.es · Tlfno: 902 012 998 · Todos los derechos reservados