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 Las almendras, una alternativa de picoteo saludable.

 

Image courtesy of YaiSirichai/ FreeDigitalPhotos.net

 

 25/10/2013


Un estudio con 137 personas en riesgo de diabetes tipo II, ha demostrado que el consumo diario de almendras tostadas con ligero contenido de sal mejora los niveles de vitamina E y grasas monoinsaturadas sin aumento del peso. Además reduce el apetito sobre todo si se consumen entre comidas.


 

El aumento de las tasas de obesidad se asocia, entre otras diversas causas, al aumento del picoteo entre comidas. Está de sobra demostrado que consumir algún alimento bajo en calorías entre las comidas principales ayuda a mantener un peso correcto e incluso ayuda a adelagazar a aquellas personas que tienen sobrepeso u obesidad. Sin embargo, muchas personas no recurren a la fruta cuando sienten hambre entre horas y acaban picando algún alimentos industrializados, generalmente, muy calóricos.

 

Con esta premisa, un equipo de investigadores de la Universidad de Pardue (Indiana, EE.UU.) trataba de buscar un aperitivo natural alternativo a los snacks industriales y pensaron en los frutos secos, en concreto en las almendras.

Para comprobar si representa una alternativa saludable, llevaron a cabo un experimento de cuatro semanas con 137 adultos que, aunque sanos, estaban en riesgo de diabetes de tipo II. Los participantes fueron divididos aleatoriamente en 5 grupos de estudio:

  • Grupo control: No consumió ningún tipo de frutos secos o semillas.
  • Personas que consumieron 43g de almendras con el desayuno.
  • Personas que consumieron 43g de almendras con la comida.
  • Personas que consumieron 43g de almendras a media mañana (entre desayuno y comida).
  • Personas que consumieron 43g de almendras en la merienda (entre la comida y la cena).

Las personas de los dos últimos grupos, tomaron las almendras aproximadamente dos horas después de su última comida y dos horas antes de su próxima comida. Los investigadores no les dieron a los participantes ninguna otra instrucción dietética y, de hecho, se les recomendó que siguieran sus patrones habituales de alimentación y actividad física.

 

Antes de comenzar el estudio se realizaron una serie de encuestas encaminadas a conocer el consumo diario de alimentos y el nivel de hambre con el que los pacientes llegaban a las comidas. Así mismo, se realizó una prueba de tolerancia oral a la glucosa y análisis de sangre.

Los resultados demostraron que, a pesar de que los 43g de almendras suponen 250 kcal, los participantes que tomaron almendras no aumentaron el número total de Kcal consumidas al día y tampoco aumentaron de peso, el perímetro de la cintura o la grasa corporal durante las cuatro semanas de estudio.

Según los autores este hecho puede deberse a que los participantes compensan las calorías proporcionadas por las almendras, no consumiendo otros alimentos que antes si tomaban. Además la sensación de hambre disminuyó, sobre todo en los grupos que consumían las almendras entre comidas.

La capacidad saciante de las almendras se puede atribuir a su contenido en fibra (11%), proteína (21%) y ácidos grasos monoinsaturados (31%), los conocidos como grasa “buena”. Estos valores de su composición nutricional la han catalogado como alimento que ayuda a prevenir los problemas cardiovasculares (como ocurre con las nueces).

 

A parte de esto, en su composición lleva vitaminas del grupo B y, sobre todo, vitamina E (26,22mg por cada 100g de almendras, lo que supondría un 175% de la cantidad diaria recomendada). La vitamina E, forma parte de la hemoglobina por lo que es indispensable para el buen funcionamiento del sistema circulatorio y, además, tiene un potente poder antioxidante.

De hecho, los cuatro grupos que comieron almendras, en promedio, elevaron su nivel de vitamina E y grasas monoinsaturadas en sangre, aspecto que no se comprobó en el grupo control. Además todos ellos, mejoraron la respuesta de su organismo a la glucosa, lo que podría indicar que ayuda a prevenir la diabetes tipo II, aunque para llegar a esa afirmación haría falta un estudio más completo, con mas participantes y más prolongado en el tiempo.

 


Aún así, volvemos a recordar que lo ideal para consumir entre horas es una pieza de fruta, también muy ricas en vitaminas y fibra. Pero para aquellas ocasiones en las que no podamos evitar el picoteo, las almendras resultan una elección saludable.


 

Fuente: Medical News Today

Referencia: Tan YT, Mattes RD. Appetitive, dietary and health effects of almonds consumed with meals or as snacks: a randomised, controlled trial. European Journal of Clinical Nutrition, Oct 2013.

 

Noticia elaborada por Noemí López-Ejeda (Asociada SEDCA) @LopezEjedaN en Twitter

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