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 Reducir los niveles de colesterol disminuye el riesgo de cáncer de mama

 

Image courtesy of Free Digital Photos / FreeDigitalPhotos.net

 

 16/12/2013


Un estudio realizado en la Universidad de Duke (EE.UU.) ha descubierto que un derivado del colesterol tiene una estructura similar al estrógeno y podría influir en la proliferación celular del tejido mamario aumentando el riesgo de cáncer de mama sobretodo en mujeres post-menopaúsicas. El tratamiento dietético y farmacológico de la hipercolesterolemia ayuda en la prevención de este tipo de cáncer.


 

La relación entre los estrógenos y el cáncer de mama

Según indica MedLine Plus, de la biblioteca Nacional de Medicina de EE.UU. y los Institutos Nacionales de Salud del mismo país, muchos cánceres de mama son sensibles a las hormonas estrógenos, lo cual significa que dicha hormona hace que el tumor canceroso mamario crezca.

Estos cánceres tienen receptores de estrógenos en la superficie de sus células y por ello se les denomina cáncer positivo para receptores de estrógenos o cáncer positivo para RE. En general, las personas que padecen estos tipos de cáncer tienen una trayectoria más agresiva y con mayor riesgo de reaparición con el tiempo.

Existen algunos estudios que han relacionado las terapias hormonales sustitutivas en la menopausia temprana con mayor riesgo de cáncer de mama y también estudios que muestran esta relación para las mujeres que toman anticonceptivos orales (estrógenos) en su etapa fértil. Sin embargo, otros trabajos afirman no encontrar dicha relación de riesgo por lo que hoy en día sigue habiendo resultados contradictorios.

Quizá estas diferencias se deban al tipo de cáncer ya que, como hemos mencionado, existen algunas variantes que lo hacen susceptible a estrógenos (cáncer positivo para RE) y, en estos casos, si que el tomar hormonas femeninas podría aumentar el riesgo o la agresividad de dicho tumor.

 

Un derivado del colesterol, responsable de la proliferación celular en el cáncer de mama.

Existen numerosos estudios de tipo epidemiológico que han demostrado una relación directamente proporcional entre el grado de sobrepeso/obesidad o el nivel de colesterol y el riesgo de cáncer de mama, sobretodo en mujeres post-menopáusicas. Sin embargo, hasta la fecha, se desconocía el mecanismo molecular implicado en esta relación.

Un reciente estudio publicado en la más prestigiosa de las revistas científicas, Science, ha demostrado que un subproducto del metabolismo del colesterol tiene una estructura similar a la de los estrógenos, hormonas femeninas, y esto podría aumentar el riesgo de aparición de los tipos más comunes de cáncer de mama.

Investigadores de la Universidad de Duke (Carolina del Norte, EE.UU.) han conseguido demostrar en ratones que aquellos que tenían altos niveles de colesterol presentaban también una enzima encargada de metabolizar el mismo. Producto de esta reacción es una molécula conocida como 27 hidroxi-colesterol (27HC), la cual,  tiene una estructura análoga a la hormona estrógeno femenina. Que sean análogas quiere decir que se unen a los mismos receptores celulares y, en concreto, el 27HC es capaz de unirse a las células del tejido mamario fomentando su crecimiento y proliferación descontrolada.

Esto mismo ha sido corroborado también en cultivos con células tumorales humanas, no sólo en ratones. Los investigadores pudieron comprobar que existe una relación directa entre la agresividad del tumor y la cantidad de la enzima mencionada.

Otro hallazgo interesante al que los científicos han llegado en este estudio es que han comprobado que el uso de estatinas u otros fármacos contra el colesterol elevado tienen un efecto protector contra el riesgo de cáncer de mama por esta causa. De igual modo, los tratamientos dietéticos encaminados a la reducción del colesterol en sangre serían igualmente efectivos.

Para acabar de afirmar y comprobar estos resultados, según sugieren los autores del artículo científico, ahora son necesario estudios clínicos en los que se pueda comprobar en más población el efecto de la reducción del colesterol tanto en el cáncer de mama como en otros tipos comunes de cáncer.

En conclusión, este estudio ha abierto una nueva vía de ataque en el control o prevención del cáncer de mama y esto consistiría en la simple reducción de los niveles de colesterol en sangre o el desarrollo de algún medicamento que evite la conversión del colesterol en 27HC mediante la reducción de su enzima responsable.

 

Qué comer y qué evitar para mantener un nivel saludable de colesterol

El colesterol tiene mala fama pero, sin embargo, es necesario para el buen funcionamiento del organismo. Como ya es conocido, existen dos tipos de colesterol:

- Lipoproteínas de alta densidad (HDL): comúnmente conocido como colesterol bueno.

- Lipoproteínas de baja densidad (LDL): colesterol malo.

Como todo lo relacionado con la alimentación y la nutrición, lo ideal es el equilibrio. No sólo es perjudicial para la salud tener un LDL elevado sino que tener el HDL bajo, está comprobado que aumenta el riesgo de enfermedad cardiovascular entre otras.

Para mantener un balance adecuado de colesterol en nuestro organismo hay que seguir una serie de recomendaciones básicas que se enumeran a continuación:

  • Los alimentos de origen animal son ricos en LDL. Su consumo no debe superar el 10% del total de alimentos consumidos a diario. Las carnes rojas, embutidos, casquería, etc. (especialmente la carne de origen porcino) deben ser consumidos sólo de manera esporádica.
  • Huevos máximo 3-4 a la semana.
  • Consumir láctenos desnatados.
  • Evitar los quesos curados, muy ricos en LDL. Reducir su consumo a algo esporádico, preferiblemente consumir quesos frescos.
  • No comer alimentos precocinados. Para su conservación se les añaden mantecas que llevan altos niveles de colesterol LDL.
  • Cocinar con aceite de oliva virgen, consumir pescado azul 1-2 veces por semana, tomar frutos secos a diario (nueces, almendras o avellanas): sus contenidos en ácidos grasos omega-3 ayuda a disminuir el colesterol LDL de la circulación sanguínea.
  • Aumentar el consumo de legumbre como fuente de proteína (no tanto la carne).
  • Comer más fruta y verdura de alto contenido en fibra.

 

Referencia: Nelson et al. 27-Hydroxycholesterol Links Hypercholesterolemia and Breast Cancer Pathophysiology. Science, Nov 2013.

 

Noticia elaborada por Noemí López-Ejeda (Asociada SEDCA) @LopezEjedaN en Twitter

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