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 El alto precio de la fruta y la verdura se relaciona con mayor riesgo de obesidad en niños menores de 5 años.

 

Image courtesy of imagerymajestic/ FreeDigitalPhotos.net

 

 26/02/2014


Un estudio de la Universidad Americana de Washington (EE.UU.) ha concluido que los altos precios de las frutas y verduras se relacionan con IMC más elevados en niños de hogares con economías medias-bajas.


 

Un equipo de expertos del Departamento de Administración y Políticas Públicas de dicha universidad ha realizado un análisis de los datos de un macroestudio estadounidense llamado “The Early Childhood Longitudinal Study-Birth Cohort” (estudio longitudinal de la infancia temprana desde el nacimiento). Este estudio ha englobado a un total de 10.700 niños nacidos en EE.UU. en 2001. Los niños fueron medidos y pesados a los 9 meses de edad, a los 2 años, a los 4 y a los 6 para hacer un seguimiento de su crecimiento.

 

En paralelo al estudio de la evolución de estos niños, analizaron los datos económicos locales proporcionados por el “Council for Community and Economic Research” (consorcio para la investigación del las comunidades y sus economías) y lo hicieron a través del Índice del Coste de vida (Cost-of-Living Index). De todos los datos proporcionados por este consorcio, los autores del trabajo sólo tuvieron en cuenta a aquellos hogares cuya economía estaba por debajo del 300% del nivel de pobreza federal (los autores ponen de ejemplo una familia de cuatro miembros cuyos ingresos totales son de 70.650 dólares al año, lo que equivale a 51.398 euros/años).

 

Según aporta este trabajo, en general, los precios de los alimentos han bajado en las últimas décadas pero no de forma equitativa. Los alimentos que más han abaratado su coste son los aperitivos salados (patatas fritas y derivados), las bebidas azucaradas (refrescos, batidos, zumos, etc.) mientras que las frutas y verduras se han encarecido. Para ser más concretos, se detalla que entre 1997 y 2003 las frutas y verduras han aumentado un 17% su precio.

Los resultados de su análisis relacional, han encontrado que existe una asociación pequeña aunque significativa entre la obesidad infantil y el precio de los alimentos más saludables. En concreto, los niños que viven en zonas con frutas y verduras de mayor precio promedio de las medidas más altas de las puntuaciones de IMC en comparación con sus pares en áreas con frutas y verduras más baratas. Según los datos de consumo en los hogares, los alimentos más comprados por las familias de bajos ingresos son los alimentos congelados o en conserva (por cierto, muy ricos en sales por lo que aumentar el riesgo de hipertensión infantil).

 

La  causa parece obvia, cuando los ingresos familiares son bajos, este tipo de alimentos más caros se compran menos a menudo que otros alimentos, generalmente más baratos y calóricos, ricos en grasa, azúcares y sales, que resultan más asequibles para la compra habitual.

Uno de los hallazgos más curiosos de su estudio ha sido que han encontrado asociación entre precios elevados de los establecimientos de comida rápida locales y la obesidad de los niños que viven alrededor. Pero esto tiene una explicación ya que, según comentan, este tipo de restaurantes han ido incrementando sus precios en los últimos años en respuesta a la gran demanda de sus productos.

 

Es altamente llamativo que, ante un aumento de precio, decrezca la venta de frutas y verduras pero los establecimientos de comida rápida se puedan permitir mantener o incluso subir sus precios porque siguen teniendo clientela.

 

En EE.UU., casi el 30% de los niños entre 2 y 5 años tiene sobrepeso lo cual, comparándolo con la década anterior supone un aumento de un 8%. En el caso de los niños, no existe un único punto de corte que determine el sobrepeso y la obesidad como ocurre en los adultos, sino que estos dependen del sexo y la edad pues, obviamente, el IMC va aumentando progresivamente durante el crecimiento.

 

La Organización Mundial de la Salud en sus referencias publicadas en 2007, proporcionó unas gráficas muy fáciles de usar, para determinar el estado nutricional de un niño menor de 5 años. A continuación las compartimos con vosotros y os contamos cómo se emplean:

- Niños entre 0 y 5 años

- Niñas entre 0 y 5 años:

Primero hay que calcular el Indice de Masa Corporal (IMC) del menor mediante la siguiente fórmula:

IMC = Peso (kg) / Estatura (m)2

En la gráfica se representa en el eje y el valor de IMC obtenido de la anterior fórmula y, en el eje x, la edad del niño. cruzando esos dos datos en la gráfica, podemos pintar el punto que representa al niño.

- Si dicho punto se encuentra entre las líneas amarilla significa que tiene un peso adecuado a su estatura y edad.

- Si el punto se encuentra por debajo de la línea amarilla inferior (percentil 15) implica que el niño se encuentra en bajo peso. Si estuviera por debajo de la línea roja inferior (percentil 3) significa que el niño sufre un severo bajo peso.

- Si el punto se encuentra por encima de la línea amarilla superior (percentil 85) significa que el niño tiene sobrepeso.

- Si el punto se encuentra por encima de la línea roja superior (percentilñ 97) significa que el niño tiene obesidad.

 

Referencia: Morrisey et al. Local Food Prices and Their Associations With Children’s Weight and Food Security. Pediatrics, Febrero 2014. Estudio completo pinchando aquí.

 

Noticia elaborada por Noemí López-Ejeda (Asociada SEDCA) @LopezEjedaN en Twitter

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