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 Hacer dietas yo-yo predispone a padecer diabetes

 

Image courtesy of marin/ FreeDigitalPhotos.net

 

 23/04/2014


Investigadores españoles del CIBERobn han demostrado en un estudio que las personas que pierden y ganan peso de forma continuada muestran una mayor resistencia a la insulina lo que les predispone a largo plazo a padecer diabetes mellitus de tipo 2.


 

Científicos españoles del Centro de Investigación Biomédica en Red-Fisiopatología de la Obesidad y la Nutrición (CIBERobn) han publicado un estudio a comienzos del 2014 en la prestigiosa revista científica “Metabolism Clinical and Experimental” donde han investigado la relación entre una hormona llamara Irisina y la resistencia a la insulina (las células de los tejidos muscular, adiposo y hepático no son capaces de captar la glucosa del torrente sanguíneo por lo que esta se acumula en la sangre), en personas que ganaron peso tras abandonar una dieta hipocalórica.

La irisina es de reciente descubrimiento y se ha hecho famosa porque ha mostrado cierta capacidad de transformar la grasa blanca (“mala”) en grasa parda (“buena”). por lo que ha comenzado a emplearse en tratamientos contra la obesidad y es considerada como una hormona “quema grasa”.

Sin embargo, este estudio del CIBERobn apunta a que las consecuencias del empleo de irisina en la pérdida de peso podrían conducir a la diabetes. Los investigadores han monitorizado el estado nutricional y fisiológico de 136 pacientes obesos que siguieron una dieta baja en calorías durante 8 semanas y, al finalizar, trataron de mantener el peso perdido.

Al comienzo del estudio se midió el nivel de las hormonas relacionadas con el control del apetito y la acumulación de grasa: leptina, adiponectina e irisina. Mismo análisis se realizó a los 4-6 meses de finalizar el tratamiento dietético además de volver a pesarles. Los resultados mostraron que el 50% de los pacientes había recuperado el peso perdido. Estos pacientes se caracterizaron además por presentar niveles elevados de irisina en sangre y mostrar resistencia a la insulina.

Según estos resultados, queda cuestionado el papel de la irisina en la lucha contra la obesidad y la autora principal del artículo, Dra. Ana belén Crujeiras, concluye que sería conveniente realizar análisis de irisina en los pacientes obesos antes de someterlos a una dieta baja en calorías ya que esto podría predecir una futura alteración en el metabolismo de la glucosa del paciente. ¿Qué sentido tendría convertir en diabética a una persona para que deje de ser obesa?.

En palabras de la propia Dra. Crujeiras, autora principal del artículo: “Este hallazgo aporta nuevas evidencias sobre la necesidad de localizar biomarcadores, como la irisina, que permitan evaluar la eficacia de alimentos funcionales; y la importancia de conjugar armónicamente nuestro ADN con nuestra alimentación de acuerdo con la genómica nutricional”. 

La nutrigenética es una nueva disciplina científica dentro de la nutrición y dietética centrada en la elaboración de tratamientos dietéticos personalizados basados, entre otras cosas, en la genética individual de la personas con el fin de curar o prevenir las patologías crónicas (obesidad, diabetes, enfermedad cardiovascular, cáncer, etc.).

En un estudio paralelo realizado por el mismo equipo de investigadores y publicado en Febrero en la revista “Journal of endocrinological investigation”, se concluía que otras hormonas, la leptina y la grelina, están íntimamente relacionadas con la ganancia de peso tras finalizar una dieta hipocalórica. La grelina, secretada por el duodeno y el estómago, es la encargada de crear la sensación de apetito cuando hay poca glucosa circulante en sangre mientras que la leptina, generada en el tejido adiposo, es la hormona de la saciedad teniendo el efecto contrario cuando la glucosa está elevada en sangre.

Según concluían el trabajo, identificar los niveles de estas hormonas previo a la prescripción de la dieta permitiría adecuarla, fomentando unos alimentos y evitando otros, para asegurar el éxito de la misma y permitir que la pérdida de peso se mantenga a lo largo del tiempo evitando el efecto rebote o efecto yo-yo.


 

Referencias:

  • Crujeiras et al. Association between circulating irisin levels and the promotion of insulin resistance during the weight maintenance period after a dietary weight-lowering program in obese patients. Metabolism-Clinical and Experimental, 2014; 63 (4): 520-531.
  • Crujeiras et al. Pre-treatment circulating leptin/ghrelin ratio as a non-invasive marker to identify patients likely to regain the lost weight after an energy restriction treatment. Journal of endocrinological investigation, 2014; 37 (2): 119-26.

 

Noticia elaborada por Noemí López-Ejeda (Asociada SEDCA) @LopezEjedaN en Twitter

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