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 La cafeína afecta a hombres y mujeres de manera diferente después de la pubertad

 

Image courtesy of Stuart Miles/ FreeDigitalPhotos.net

 

 20/06/2014



El consumo de café y bebidas con cafeína cada vez es más elevado entre niños y adolescentes. Investigadores de Nueva York han comprobado que afecta más a los varones adolescentes y que el efecto es diferente en las chicas según la fase del ciclo menstrual en la que estén.


 

Cada vez es más habitual que niños y adolescentes consuman de manera habitual café o bebidas con cafeína. Existen pocos trabajos de investigación que se hayan centrado en analizar las posibles consecuencias de esta tendencia.

La cafeína es una sustancia alcaloide de origen vegetal que está catalogada como droga psicoactiva por ser estimulante del sistema nervioso central de forma que aumenta el nivel de alerta eliminando la sensación de somnolencia. A parte de estos efectos, está comprobado que aumenta la presión arterial y el ritmo cardíaco tanto en niños, adolescentes y adultos.

Investigadores de la Escuela de Salud de la Universidad de Buffalo en colaboración con profesionales de la salud del Estado de Nueva York habían realizado trabajos precedentes en este ámbito llegando a demostrar que entre los 12 y 17 años, la cafeína producía una mayor sensación de “aceleramiento” entre los varones que entre el sexo femenino. También comprobaron que mejoraba la capacidad atlética de ellos en mayor medida que en ellas.

En el presente trabajo querían comprobar si estas diferencias son iguales a todas las edades y si el ciclo menstrual podría influir los efectos de la cafeína sobre el sistema cardiovascular femenino.

Para ello, han examinado la frecuencia cardiaca y la presión arterial en respuesta a la cafeína en dos grupos de menores: 52 niños y niñas prepúberes entre 8-9 años y 101 niños y niñas entre 15 y 17 años. De forma aleatoria, a la mitad de cada grupo se le proporcionaba, dos veces al día, o placebo o cafeína. Las dosis de cafeína fue de 1 y 2 mg del alcaloide por cada kg de peso corporal.

Los investigadores encontraron que, tal como sospechaban, los varones tenían una mayor respuesta a la cafeína que las chicas. Pero lo novedoso de este estudio es que esas reacciones diferenciales sólo se dieron en el grupo de los mayores de 15 años, no encontrándose diferencias entre los niños y niñas prepúberes.

Dentro de los parámetros que analizaron, también tuvieron en cuenta el estado del ciclo menstrual en el que se encontraban las niñas por si eso pudiera resultar un factor de confusión en el estudio debido a las variaciones hormonales. Encontraron que es durante la fase folicular del ciclo (entre la menstruación y la ovulación) cuando más efecto ejercía la cafeína sobre la presión y frecuencia cardiaca, con mayores valores que durante la fase luteal (después de la ovulación y antes de la menstruación).

Los investigadores concluyen que se necesitan más investigaciones para poder concretar determinar si estas diferencias se deben a factores fisiológicos, como el mayor nivel de hormonas esteroides de los varones o factores psicosociales. Estos últimos harían referencia a los posibles diferentes patrones de uso de la cafeína: si la toman ellos de forma individual, si sólo la consumen en momentos sociales con otros compañeros o familiares; también harían referencia al grado de autonomía en la preparación de comidas, en el dinero disponible y el gasto que hacen de él (si compran bebidas con cafeína…).

Los autores advierten a los padres que estas bebidas con cafeína son pobres en nutrientes y, por lo general, suelen ir acompañadas de grandes cantidades de azúcares. A esto hay que añadir la peligrosa moda de las bebidas energéticas que además de cafeína llevan otros estimulantes de igual o superior potencial. Estas bebidas cada vez son más comunes entre los menores y, como ya ha pasado en varios casos, su abuso puede conducir a la parada cardiaca y la muerte. Los padres deberían ejercer un mayor control sobre las bebidas que consumen sus hijos.

 

Referencia: Temple et al. Cardiovascular responses to caffeine by gender and pubertal stage. Pediatrics, Junio 2014. DOI: 10.1542/peds.2013-3962

 

Noticia elaborada por Noemí López-Ejeda (Asociada SEDCA) @LopezEjedaN en Twitter

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