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 Los antioxidantes retrasan el proceso de deterioro del sistema inmune asociado a la edad.

 

Image courtesy of KEKO64/ FreeDigitalPhotos.net

 

 24/07/2015


Un modelo experimental en ratones ha demostrado que una alimentación rica en beta-carotenos o vitamina C o E protegen las células del timo frente a los radicales libres permitiendo que se produzcan linfocitos T durante más tiempo.


 

La investigación publicada en la revista científica Cell Reports, apoya la teoría de que el envejecimiento celular, y por tanto el envejecimiento orgánico en general, tiene gran relación con la acción de los radicales libres del oxígeno que se van acumulando en las células como resultado de su metabolismo y que acaban afectando al ADN provocando la mala funcionalidad de las células y finalmente, la muerte celular.

Los científicos del Departamento de Microbiología e Inmunología de la Escuela de Medicina de la Universidad de Texas (EE.UU.), han centrado su atención en el timo, órgano situado detrás del esternón entre los pulmones y que es el responsable de la formación y maduración de los linfocitos T o glóbulos blancos,  principales agentes de la inmunidad humana frente a infecciones. A pesar de trabajar de forma continua reponiendo los linfocitos T, el timo es incapaz de producir continuamente altos niveles de células T. Con el paso de los años, este órgano tan importante comienza a atrofiarse perdiendo tamño y su funcionalidad como resultados de la acción de los radicales libres del oxígeno.

Los antioxidantes son aquellas moléculas capaces de neutralizar dichos radicales libres retrasando el daño celular. En el caso de los humanos, los adquirimos a través de nuestra alimentación y son principalmente el beta-caroteno, la vitamina C y la vitamina E, muy presentes en las frutas y verduras. Por ello, los investigadores tuvieron como objetivo profundizar en la relación entre la degradación genética de las células del timo y el posible efecto de los antioxidantes.

Para ello, emplearon un modelo animal con ratones en los que se diferencian dos tipos de células del timo: las células del estroma y células linfoides. En las células del estroma, existe una deficiencia de una enzima antioxidante llamada catalasa que se encuentra en menor cantidad en comparación con las células de otros tejidos. Esta deficiencia supone, por tanto, una mayor velocidad de aparición de los efectos del daño oxidativo en el timo.

Conocido este problema de la falta de catalasa, los investigadores trataron de investigar como solventarlo y emplearon dos vías. La primera, facilitar directamente la catalasa a las células, lo cual resultó en una mayor esperanza de vida celular y de la funcionalidad del timo. Pero lo interesante fue los resultados obtenidos en la segunda vía: probaron a proporcionar a estos ratones, antioxidantes alimenticios comunes como la vitamina C, los cuales, fueron capaces de mantener el tamaño normal del timo durante más tiempo que los ratones que tomaron su dieta normal y, por tanto, mantuvieron perdurable su funcionalidad protegiendo a los ratones de morir de infección o cualquier otro problema inmunitario.

Según esto, una dieta equilibrada y variada rica en fruta y verduras favorecerían un retraso en el envejecimiento y una fincionalidad óptima del sistema inmune más perdurable en e tiempo. 

 

Referencia: Griffith et al. Metabolic damage and premature thymus aging caused by stromal catalase deficiency. Cell Reports, julio 2015. doi: 10.1016/j.celrep.2015.07.008.

 

Noticia redactada por Noemí López Ejeda (Asociada SEDCA) @LopezEjedaN en Twitter

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