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 Fortificar alimentos con ácido fólico reduciría a la mitad las malformaciones neuronales en Europa

 

Image courtesy of Keerati/ FreeDigitalPhotos.net

 

 21/09/2015

 


Tal como se ha hecho con el yodo en la sal, añadir ácido fólico a algún alimento básico podría reducir esta alteración del desarrollo fetal que conduce a la muerte o discapacidad del bebé. Los expertos reclaman esta medida de prevención en Europa como ya se ha hecho con éxito en otros 70 países del mundo.


 

La falta de ácido fólico durante el embarazo conduce a malformaciones del cerebro, anomalías en la espina neural o en las vértebras que la recubren, siendo una de las más graves la enfermedad de espina bífida donde el tubo neural no se cierra por completo quedando abiertas las últimas vértebras. Estas patologías suele conducir a la muerte temprana del feto aunque, en algunos casos, la cirugía tras el nacimiento puede corregir parte del problema reduciendo el nivel de discapacidad del niño. En general, dos de cada tres fetos con espina bífida termina con un aborto después del diagnóstico en el inicio del embarazo.

Está ampliamente demostrado que el ácido fólico juega un papel esencial en el desarrollo del tubo neural fetal, por ello, las autoridades sanitaras de todos los países recomienda su suplementación en aquellas mujeres que quieran quedarse embarazadas. Los ginecólogos y obstetras suelen prescribirlo en todos los casos de embarazo, aunque realmente el tubo neural del feto se forma en las primeras semanas por lo que su suplementación posterior no resulta  demasiado efectiva. Sin embargo, los estudios epidemiológicos a nivel europeo demuestran que el sistema de voluntariedad de las mujeres que pretenden ser madres, no resulta efectivo en la prevención de las malformaciones fetales.

Actualmente, en promedio, las mujeres europeas en edad fértil, tienen unos niveles de ácido fólico en sangre que suponen la mitad de las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud para la prevención de defectos del nacimiento. Los expertos afirman que, al menos, la mitad de los casos se podrían evitar implementando protocolos de fortificación de alimentos básicos con ácido fólico, intervención que ya se está llevando a cabo con éxito en 70 países no europeos.

Un nuevo estudio internacional ha valorado nueve millones de nacimientos registrados en Europa durante un período de 11 años registrando un promedio de 9,17 casos de anomalías en cerebro o médula espinal por cada 10.000 nacimientos. En concreto, 5.000 fetos cada año en se ven afectados por espina bífida y otros defectos graves en el sistema nervioso central y, de estos embarazos, el 70% son interrumpidos. Los autores destacan que las mayores cifran se encuentran para los países de Europa del Norte como Escandinavia, los Países Bajos y Alemania.

Según detallan los autores, los responsables políticos europeos se han mostrado reticentes a decretar la suplementación de alimentos a causa del temor a los efectos secundarios. Sin embargo, no existe evidencia científica de que el exceso de ácido fólico pueda causar daños o alteraciones ni en mujeres ni en hombres, ni siquiera en países como EE.UU. o Canadá donde esta suplementación se lleva haciendo 15 años.

Los investigadores tratan de incentivar a las autoridades basándose también en aspectos económicos, ya que los niños que nacen con este tipo de malformaciones suponen una carga importante para los sistemas de salud de los países. Sólo en Alemania, que tiene el mayor número de nacimientos por año en Europa, podría evitar anualmente 441 casos de estos defectos de nacimiento introduciendo el enriquecimiento con ácido fólico, suponiendo un ahorro estimado de 33 millones de euros en costes anuales.

 

Referencia: Obeid et al. Preventable spina bifida and anencephaly in Europe. Clin Molec Teratol, 2015; 103 (9): 763-711.

 

Noticia redactada por Noemí López Ejeda (Grupo de Investigación EPINUT, Asociada SEDCA) @LopezEjedaN en Twitter.

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