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 Los suplementos de zumo de tomate previenen frente a hiperlipidemias y enfermedades relacionadas

 
 

 05/02/2016

 


El tomate es uno de los alimentos más consumidos en el mundo debido a su alto contenido en vitaminas A y C y en fitoquímicos, destacando: el licopeno, antocianinas, betacarotenos y flavonoides. Además constituye una importante fuente de fibra, tiene bajo contenido calórico y es libre de colesterol. Múltiples estudios han relacionado el consumo del zumo de tomate con una mejora en el perfil lipídico, una reducción de triglicéridos, del colesterol y de lipoproteínas de baja densidad, y una disminución de hiperlipidemias y enfermedades relacionadas, cardiovasculares, esteatosis hepática, o aterosclerosis.i.


Entre el año 2015 y principios del 2016 se han realizado varios estudios dirigidos a investigar los beneficios del zumo de tomate, el cual, presenta una mejora de su composición bioactiva respecto al tomate fresco, debido al procesado y a las temperaturas a las que es sometido. En el caso del licopeno, principal carotenoide del tomate que le confiere su color,  aumenta su biodisponibilidad en productos procesados y zumos, y con ello su función antioxidante, a causa de la cocción y del aceite adicionado para producir su jugo. Por otro lado, el sometimiento a altas temperaturas del tomate, también inactiva las enzimas que harían disminuir la cantidad de vitamina C y otros nutrientes al reaccionar con ellos.

 

Uno de los estudios fue llevado a cabo por distintas universidades de Taiwán con ratones de experimentación. Estos animales, fueron divididos en 4 grupos en función de si tomaban o no suplementos de zumo de tomate y de si seguían la dieta control o se les había inducido hiperlipidemia mediante una dieta rica en grasas y colesterol. En los grupos que tomaban la suplementación de jugo de tomate diariamente tanto con hiperlipidemia como sanos, se apreció una disminución dosis-dependiente de los triglicéridos sanguíneos y una reducción de los niveles de colesterol hepático y en suero en forma de LDL-colesterol (lipoproteínas de baja densidad), fuertemente asociados con la aterosclerosis y consecuencias cardiovasculares relacionadas. Además debido a la disminución de LDL-c, se obtuvo la  mejora del cociente LDL-c/ HDL-c , el cual es un importante marcador aterogénico que predice mayor riesgo                                                    de aterosclerosis  cuanto mayor sea el valor obtenido.

 

El conjunto de acciones hipolipemiantes de la ingesta del zumo de tomate, fueron debidas especialmente al licopeno,  a las saponinas entre las que destaca esculeosido-A y a otros fitoquímicos contenidos. La enfermedad aterosclerótica tiene algunas similitudes en ratones y en humanos por lo que para obtener una visión general aproximada, podrían extrapolarse estos resultados, considerando beneficios similares en humanos. Asimismo, solamente media taza de este zumo, alcanza el 10% de las ingestas recomendadas medias de vitamina C y el 35% de vitamina A.

La suplementación con zumo de tomate, podría ser interesante también en personas con esteatosis hepática, comúnmente conocida como hígado graso, debido además de a lo mencionado anteriormente, a que aumentaría el metabolismo de los lípidos y disminuiría por tanto su acumulación, porque este zumo induce la sobreexpresión de los genes implicados en la oxidación de ácidos grasos favoreciendo su acción metabólica. Estos beneficios quedan reflejados en la mejora del estado de inflamación y del estrés oxidativo del individuo, según un estudio de Martín Pozuelo et. al de 2015 en ratas.

 

Un nuevo estudio de PREDIMED de 2016, analizó la ingesta del zumo de tomate en 11 individuos sanos, con la particularidad de adicionarle aceite de oliva. Se estudió la biodisponibilidad de los carotenoides del tomate en el plasma, puesto que son protectores frente a enfermedades cardiovasculares por su disminución del colesterol LDL principalmente. Como resultado, los metabolitos del licopeno se incrementaron significativamente en plasma y el colesterol total y LDL disminuyeron, lo cual significa una correlación importante entre la adición de aceite de oliva al zumo y el aumento de la concentración de los carotenoides en plasma, y por consiguiente, de su acción.

Como conclusión, el consumo  de zumo de tomate con aceite de oliva añadido, constituye una importante fuente de nutrientes y otros componentes no nutrientes beneficiosos para el organismo en relación con el perfil lipídico y las enfermedades asociadas a hiperlipidemias, por lo que es prometedora su incorporación como suplemento dietético especialmente en personas con mayor riesgo de padecer problemas cardiovasculares, ateroesclerosis, colesterolemia y esteatosis u                                                      otras enfermedades hepáticas.

 

 

Referencias:

-          Lee, L.-C., Wei, L., Huang, W.-C., Hsu, Y.-J., Chen, Y.-M., & Huang, C.-C. (2015). Hypolipidemic Effect of Tomato Juice in Hamsters in High Cholesterol Diet-Induced Hyperlipidemia. Nutrients7(12), 10525–10537. 

-          Hirose, A., Terauchi, M., Tamura, M., Akiyoshi, M., Owa, Y., Kato, K., & Kubota, T. (2015). Tomato juice intake increases resting energy expenditure and improves hypertriglyceridemia in middle-aged women: an open-label, single-arm study. Nutrition Journal14, 34.

-          Arranz, S., Martínez-Huélamo, M., Vallverdu-Queralt, A., Valderas-Martinez, P., Illán, M., Sacanella, E. Lamuela-Raventos, R. M. (2015). Influence of olive oil on carotenoid absorption from tomato juice and effects on postprandial lipemia. Food Chemistry, 168, 203–10.

-          Martín-Pozuelo, G., Navarro-González, I., González-Barrio, R., Santaella, M., García-Alonso, J., Hidalgo, N. Periago, M. J. (2014). The effect of tomato juice supplementation on biomarkers and gene expression related to lipid metabolism in rats with induced hepatic steatosis. European Journal of Nutrition, 54(6), 933–944.

Noticia redactada por Andrea Calderón García

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