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 Las semillas de chía con creciente interés nutricional, como factor de prevención del riesgo cardiovascular y la obesidad:

 
 

 06/03/2016

 

 


Las semillas de chía (Salvia Hispánica L.) se están introduciendo cada vez más en nuestra dieta, debido al creciente conocimiento de sus propiedades beneficiosas en la prevención del riesgo cardiovascular, y mejoras en el perfil lipídico combatiendo la obesidad, entre otros múltiples beneficios.


 

 

 

 

 

 

Composición nutricional:

 Las semillas de chía, originarias de Guatemala, México y Colombia, son una de las principales fuentes de omega 3, especialmente de ácido alfa-linolénico (64% del contenido lipídico), en comparación con el 30% de los pescados o el 37% de las algas. Además contienen una cantidad considerablemente menor de grasas saturadas (9%) y un 20% de omega 6; además no tienen colesterol y contienen gran cantidad de vitaminas, minerales y antioxidantes naturales como flavonoides (quercetina, kaempferol, etc). Asimismo, poseen 27,6g fibra/ 100g alimento, lo que equivale practicamente al 100% de las recomendaciones de fibra en la población adulta estándar, siendo 7 gramos de esa fibra, fibra soluble, rica en mucílagos.

                                                

Estudios realizados en su mayoría entre 2015 y 2016, han analizado las diversas funciones de la chía en ratas y en personas (tanto sanas como enfermas) y su posible papel tanto en la prevención del riesgo cardiovascular como en la obesidad.

 

Estudios en animales de experimentación:

Un estudio de Creus A et al. en ratas wistar, encontró que la chía mejoraba la lipotoxicidad cardíaca en enfermos de dislipidemias; además de disminuir la disponibilidad de los ácidos grasos en sangre, normalizar la presión arterial o la tensión disminuyendo la sistólica, y promover la oxidación de la glucosa y mejora la tolerancia a la insulina. También se demostraron mejoras en los marcadores de inflamación.

Estudios anteriores en cerdos y pollos con una dieta suplementada con semillas chía, encontraron una disminución de los niveles de colesterol en sangre y aumento del omega-3 (ALA) y del ácido eicosapentanoico (EPA). Otros estudios en ratas, comprobaron la disminución del colesterol LDL y triglicéridos en plasma, a la vez que aumentaba el colesterol HDL.

                            

Estudios en humanos:

En cambio, en humanos, pese a haber obtenido resultados similares sobre estas propiedades, todavía son en cierta medida controvertidos y se necesita profundizar la investigación en este área. Los estudios hasta la fecha han demostrado la leve mejora de la glucemia pospandrial, aumento de ALA y EPA y disminución de los triglicéridos (TG) y de peso de forma más eficaz.

La disminución del colesterol, se debe a un mecanismo en el que la chía inhibe al factor de transcripción SRBEP1, cuyos niveles son significativamente elevados en obesos y diabéticos, estando relacionado con un aumento en la acumulación lipídica.

Además algunos componentes de la chía  aumentan el metabolismo de los lípidos, estimulando a los receptores PPARs-alfa, inductores de la oxidación de ácidos grasos en hígado en períodos de ayuno. También tiene efectos antiinflamatorios y antiaterogénicos inhibiendo el TNF-alfa (factor de necrosis tumoral) entre otras citoquinas inflamatorias.

 

 

En un estudio de Mick M. et al. realizado en ratas obesas inducidas por la dieta, se encontró un aumento en la expresión de HSP70 y HSP25 que protegen a las células del estrés térmico y oxidativo, y de la inflamación, previniendo frente a enfermedades relacionadas y la obesidad.

 

Cantidad recomendada de semillas chía y formas de consumirla:

Diariamente se recomienda tomar 25 gramos (entre 2-3cucharadas soperas al día) y de manera continuada para que sea efectiva como factor de prevención, además de como ayuda en dietas de adelgazamiento debido a su efecto saciante por el alto contenido en fibra y por la alta absorción de los líquidos en los que se encuentra inmersa en algunas ocasiones, aumentando su tamaño.

 Chía en remojo en leche      

·       

  La mejor manera de tomarla es: en agua, leches vegetales, zumos, yogures y otras leches fermentadas, poniendo las semillas en remojo horas antes o preferiblemente la noche anterior para que se hidraten y formen un gel debido a la fibra soluble.

También puede adicionarse una cucharada a ensaladas, sopas, verduras, cremas, salsas…

Advertencia: en caso de tratamiento con anticoagulantes o baja presión arterial, consultar con el médico o nutricionista antes de comenzar el consumo habitual como suplemento.

El consumo de semillas de chía de manera habitual en la cantidad recomendada podría tener altos beneficios en la mejora del perfil lipídico y con ello en enfermedades relacionadas como las cardiovasculares y la obesidad, e incluso tendría influencia en otras como cáncer, diabetes, enfermedades inflamatorias y autoinmunes,etc. Una mayor profundización en la investigación podría convertirla en un importante suplemento de la dieta mediterránea.

 

Referencias bibliográficas:

-          Timilsena, Y. P., Adhikari, R., Kasapis, S., & Adhikari, B. (2015). Rheological and microstructural properties of the chia seed polysaccharide. International Journal of Biological Macromolecules, 81, 991–999. http://doi.org/http://dx.doi.org/10.1016/j.ijbiomac.2015.09.040

  • Creus A1Ferreira MR2Oliva ME3Lombardo YB4 (2016). Mechanisms Involved in the Improvement of Lipotoxicity and Impaired Lipid Metabolism by Dietary α-Linolenic Acid Rich Salvia hispanica L (Salba) Seed in the Heart of Dyslipemic Insulin-Resistant Rats. J Clin Med. 28;5(2). pii: E18. doi: 10.3390/jcm5020018.

-          Valdivia-López, M. Á., & Tecante, A. (2015). Chapter Two - Chia (Salvia hispanica): A Review of Native Mexican Seed and its Nutritional and Functional Properties. In J. H. B. T.-A. in F. and N. Research (Ed.), (Vol. Volume 75, pp. 53–75). Academic Press. http://doi.org/http://dx.doi.org/10.1016/bs.afnr.2015.06.00

Noticia redactada por Andrea Calderón García

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