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 Los edulcorantes artificiales, sin calorías pero aumentan el apetito:

 
 

 11/07/2016


Llevan realizándose estudios sobre los edulcorantes artificiales y su relación con el apetito desde hace varios años, pero cada vez son más las investigaciones que corroboran como aumentan el apetito por una razón; tenemos una red neuronal que reacciona ante la comida dulce sin calorías.


 

De acuerdo con una nueva investigación del Centro Charles Perkins de la Universidad de Sidney y del Instituto Garvan de Investigación Médica, los edulcorantes artificiales estimulan el apetito debido al efecto que ejercen en una parte de nuestro cerebro, además de tener la capacidad de alterar la percepción del gusto. Los edulcorantes sintéticos promueven una desregulación hormonal y metabólica en nuestro organismo aunque los mecanismos aún no están del todo definidos. Probablemente se deba a una desregulación de los sistemas de insulina, catecolaminas, la vía AMPK y mecanismos dependientes del neuropéptido Y (NPY), todos ellos relacionados con vías del apetito y la saciedad.

 

Los sujetos del presente estudio fueron moscas a las que se les ofrecía una dieta a largo plazo suplementada en sucralosa para averiguar los efectos de este edulcorante y como influía en los posibles desequilibrios metabólicos  debido al consumo de alimentos dulces sin calorías. Tras cinco días tomando esta dieta, las moscas aumentaron el consumo de energía diaria en un 30% respecto a las calorías que tomaron en una dieta anterior sin edulcorantes artificiales.

                                     

Los científicos dieron una explicación a este fenómeno basada en que nuestro cerebro asimila el dulce como un alimento que tiene un aporte energético; por tanto, si consumimos este alimento dulce sin calorías, confundimos al cerebro  desregulando el sistema, que se recalibrará al consumir más calorías, es decir, nos pedirá que consumamos más alimentos calóricos para compensar la falta de energía aumentando para ello el apetito. El consumo crónico de edulcorante artificial incentiva a comer más cantidad de comida que supera las calorías que habríamos consumido si hubiéramos tomado el alimento con azúcar y sin edulcorantes.

 

Además de aumentar el apetito, según este mismo estudio los edulcorantes artificiales tienen otros efectos negativos que no son tan conocidos. Pueden aumentar la hiperactividad, el insomnio y disminuir la calidad del sueño. Incluso actuales estudios prospectivos aseguran la relación del consumo de estos edulcorantes de manera rutinaria considerados seguros y beneficiosos hasta hace poco, con el aumento de la obesidad, diabetes tipo II y enfermedades cardiovasculares, debido a disfunciones metabólicas. Es urgente llevar a cabo nuevas investigaciones  para poder prevenir que estos edulcorantes ayuden a desarrollar las patologías para los que son utilizados creyendo que aportan beneficios y no daños.

                             

En conclusión, los edulcorantes en primera instancia, restan calorías al alimento y engordará menos, pero a largo plazo, las personas que consumen habitualmente edulcorantes artificiales en lugar del azúcar, tienden a ganar más peso por un incremento considerable del apetito. No siempre es recomendable sustituir los alimentos por su versión sin azúcares cuando el fin es perder peso o disminuir las calorías de la dieta, ya que los sustitutos que les añaden, no está claro que tengan mayores beneficios ni que ayuden en las dietas de adelgazamiento.

Referencias bibliográficas:

-          Shearer, J., & Swithers, S. E. (2016). Artificial sweeteners and metabolic dysregulation: Lessons learned from agriculture and the laboratory. Reviews in Endocrine and Metabolic Disorders, 1–8. http://doi.org/10.1007/s11154-016-9372-1

  • Sharma, A., Amarnath, S., Thulasimani, M., & Ramaswamy, S. (2016). Artificial sweeteners as a sugar substitute: Are they really safe? Indian Journal of Pharmacology48(3), 237–240. http://doi.org/10.4103/0253-7613.182888

Noticia redactada por Andrea Calderón García

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