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 La dieta mediterránea frente a la atrofia cerebral

 
 

 09/01/2017

Un punto más para la dieta mediterránea y el estilo de vida que la acompaña. Bien ya sabemos sus innumerables beneficios para la salud y la prevención frente multitud de enfermedades además de alargar la esperanza de vida y por supuesto, aumentar la calidad de la misma. Una dieta variada y equilibrada rica en frutas, verduras, alimentos integrales, legumbres, lácteos, frutos secos y pescado y baja a en azúcares, sal y alimentos procesados altos en grasas saturadas, junto a una vida activa con el ejercicio físico presente, ha demostrado ser idónea para la salud. Y aún así, cada vez van aumentando el número de estudios científicos que avalan sus efectos positivos.


Un nuevo estudio de la Universidad de Edimburgo ha relacionado una buena adherencia a la dieta mediterránea con una disminución de la atrofia cerebral y en consecuencia, un menor deterioro de la capacidad cognitiva asociada al envejecimiento.


Investigaciones anteriores ya habían hablado del efecto beneficioso de esta forma de vida para mejorar y mantener la salud mental especialmente con el paso de los años, gracias al aporte óptimo de nuestras necesidades de vitaminas y minerales, ácidos grasos poliinsaturados como el omega-3 además de otros componentes de la dieta como los denominados fitoquímicos como los polifenoles altamente antioxidantes. Por el contrario, un consumo elevado de grasas saturadas y azúcares o un bajo consumo de alimentos de frutas, verduras o de fibra, dietas restrictivas en nutrientes u otras conductas alimentarias inadecuadas conducen a déficits nutricionales y están asociados con un aumento del riesgo de enfermedades como el Alzhéimer, trastornos cognitivos e incluso empeoramiento del estado de ánimo, de la calidad del sueño, mayor propensión a depresiones…

                                                

En este estudio se siguieron durante 3 años a 957 participantes de entre 73 y 76 años sin ninguna demencia y residentes en Escocia. Anteriormente a comenzar, se realizó un cuestionario y una resonancia magnética para poder ver su volumen cerebral, el grosor cortical y la sustancia gris del cerebro. Estas medidas se repitieron tras los 3 años y se compararon con las anteriores teniendo en cuenta la adherencia a la dieta mediterránea de los usuarios.

Tras analizar los resultados, encontraron una asociación entre la adherencia a la dieta mediterránea y el volumen cerebral. La mala adherencia a la dieta se asoció con una disminución del 0,5% del volumen cerebral y pérdidas en la capacidad cognitiva y memoria.Un 0,5% representa la mitad del tamaño que se considera una reducción normal por el envejecimiento natural, por lo que es una diferencia importante. Aún así, no se concluyó que alimento o alimentos son los causantes de la prevención, pero sí que la dieta es una prevención a largo plazo importante.

                         

Un estudio Predimed (“Efectos de la dieta mediterránea en la prevención primaria de la enfermedad cardiovascular”) liderado por la Universidad de Navarra escogió un grupo de 527 participantes para hacer un seguimiento que evaluase su adherencia a la dieta mediterránea, la función cerebral y posibles signos de deterioro cognitivo. Se evaluó: la memoria, la orientación, el pensamiento abstracto y los niveles de atención de cada participante. Los niveles de pérdida cognitiva eran significativamente menor en aquellos que cumplían más las recomendaciones del estilo de vida mediterránea. El aceite de oliva se considera un importante factor de este beneficio gracias a que favorece la eliminación de la proteína beta-amiloide desencadenante del Alzhéimer. Para ello habría que tomar 2 cucharadas soperas de aceite de oliva al día preferentemente crudo.

Seguir el patrón de dieta mediterránea junto a una vida activa y un buen estado de hidratación, fundamental también en el estado cognitivo, la concentración y la capacidad de atención, son recomendaciones imprescindibles para mantener el cerebro en buen estado además de una mayor calidad de vida y un óptimo estado de salud.

Referencias bibliográficas:

- Martínez-Lapiscina EH1, Clavero P, Toledo E, Estruch R, Salas-Salvadó J, San Julián B, Sanchez-Tainta A, Ros E, Valls-Pedret C, Martinez-Gonzalez MÁ.(2014). Mediterranean diet improves cognition: the PREDIMED-NAVARRA randomised trial. J Neurol Neurosurg Psychiatry.;84(12):1318-25. doi: 10.1136/jnnp-2012-304792.

Noticia redactada por Andrea Calderón García

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