Inicio Quiénes somos Actividades Su alimentación Conceptos básicos de nutrición Publicaciones
Noticias
Alimentos
Recetas
Agenda de actividades
Documentos de interés
Enlaces en la web
Galerías de imágenes

Descargar .PDF

Volver al índiceVolver al índice

Es noticia...

 ¿Las bebidas azucaradas aumenta el riesgo de hipertensión arterial?

 
 

 30/10/2017

La hipertensión arterial es una patología crónica cuya prevalencia está aumentando en nuestra sociedad, y cada vez a edades más tempranas.  En gran medida, podemos considerarla  fruto de la llamada epidemia del siglo XXI: ``sobrepeso y obesidad´´, los hábitos alimentarios inadecuados y el sedentarismo. La hipertensión puede provenir tanto de lo que consumimos en exceso: azúcares, grasas y harinas refinadas, sal…, como de lo que consumimos por debajo de las recomendaciones: frutas, verduras, hortalizas, legumbres… Que en conjunto no es más que sumar una serie de factores de riesgo a la misma vez que restamos los factores de prevención.

Debemos recordar que la hipertensión es una de las causas de muerte principales de más de 7,5 millones de personas/año en el mundo. Un aspecto relevante de la enfermedad es que una gran proporción de quien la padece, no lo sabe o no ha sido diagnosticada lo que puede complicar su pronóstico.


Numerosos estudios transversales y de cohortes han encontrado una asociación entre el consumo excesivo de bebidas azucaradas y el mayor riesgo de padecer hipertensión arterial ya desde el año 2009.


Por un lado, han encontrado como consumir bebidas azucaradas aumenta proporcionalmente el riesgo de padecer hipertensión arterial o los valores de la misma, estimando porcentajes de hasta un 12% de incremento en el riesgo si se consumía  1 o más bebidas diarias de este tipo. Por otro lado, otras investigaciones han hallado como descender el consumo de bebidas azucaradas, se asociaba con una reducción de los niveles de presión arterial. Muchos de los resultados no son estadísticamente significativos o necesitarían nuevos estudios que lo corroboren pero por el momento, todos apuntan a una misma probable conclusión.

replicas de relojes

                         

 

Las observaciones son heterogéneas y se baraja la posibilidad de que no a todo el mundo le afecten de la misma forma, y que exista un grupo de población en los que los efectos son notoriamente superiores. Pero de una u otra forma, sus efectos nocivos llegan a toda la población sea cual sea su edad, sexo o características fisiológicas. Es más, no es una bebida recomendable para nadie en ningún caso.

El mecanismo de acción todavía no se ha esclarecido y existen diversas hipótesis, entre las que podrían destacarse las que apuntan a que se debe al alto contenido en fructosa que contienen estas bebidas, que consumids en exceso podría relacionarse con un aumento del ácido úrico y en consecuencia, con la hipertensión arterial.

Las bebidas azucaradas son un claro factor de riesgo para el desarrollo de sobrepeso y obesidad, y por consiguiente, de las complicaciones y alteraciones asociadas a la misma. 

Reducir su consumo sería beneficioso a nivel global porque:

  • Reduciríamos calorías innecesarias en la dieta por lo que podríamos promover un descenso de peso en situaciones de sobrepeso y obesidad. Una bebida azucarada contiene entre 100 y 140 kcal por lata.
  •  Evitaríamos consumir calorías vacías, es decir, que no aportan ningún nutriente.
  •  Reduciríamos el alto consumo de azúcares añadidos en la dieta, que según la OMS no debería sobrepasar los 25 gramos al día, y  con facilidad superamos los 70-100 gramos.
  • Moderaríamos la ingesta de los demás ingredientes añadidos como la gran variedad de potenciadores del sabor, colorantes, aromas… de los que no debemos abusar.
  • Sustituiríamos su consumo por el de otros alimentos saludables o bebidas como el agua en las comidas.

 

                 

Además, consumir bebidas azucaradas diariamente o varias veces por semana, suele ser un indicativo de una dieta de mala calidad nutricional o de un conjunto de hábitos no saludables. Fomentar la reducción de su ingesta mediante educación nutricional, podría conseguir no solo que se consuman en menor medida sino también concienciar de la importancia de varios aspectos dietéticos mejorables en estos grupos de población.

Como sucede con cualquier patología, existen muchos factores de riesgo y lo más importante es la suma final. La literatura científica apunta a que las bebidas azucaradas son factor de riesgo de obesidad e hipertensión entre otras alteraciones, pero si las personas que las consumen además tienen una dieta alta productos ultraprocesados y en sal, baja en fruta , verduras y legumbres, son sedentarias, fuman o consumen alcohol habitualmente, los riesgos estarán claramente aumentados.

Para aquellos que consuman bebida azucaradas, reducir su consumo a un nivel de ``cuánto menos, mejor´´ es totalmente recomendado. Y por supuesto aclarar, que sustituirlas por bebidas en su versión light no es una alternativa saludable.

 

Referencias bibliográficas:

-          Abrams, A. The Role of Sugar-Sweetened Beverage Intake and Vitamin D in Elevated Systolic Blood Pressure. Masters Theses ,2017. 564. http://scholarworks.umass.edu/masters_theses_2/564

 

Artículo redactado por Andrea Calderón, dietista-nutricionista.

© Fundación Alimentación Saludable · info@alimentacionsaludable.es · Tlfno: 902 012 998 · Todos los derechos reservados