Inicio Quiénes somos Actividades Su alimentación Conceptos básicos de nutrición Publicaciones
Noticias
Alimentos
Recetas
Agenda de actividades
Documentos de interés
Enlaces en la web
Galerías de imágenes

Volver al índiceVolver al índice

Es noticia...

 Un poco más sobre los colorantes artificiales

 
 

 26/04/2018

Los colorantes artificiales y la repercusión que estos tienen sobre nuestra salud son, hoy en día, unos de los temas más comunes y controvertidos que podemos encontrarnos en nuestro día a día y que la gran mayoría de gente desconoce.


En primer lugar, definir los colorantes alimentarios como "un tipo de aditivos alimentarios que proporcionan color a los alimentos. Si están presentes en los alimentos se consideran naturales y si, por el contrario, se añaden a los alimentos durante su preprocesado, mediante la intervención humana, se denominan artificiales."


Existe una amplia variedad de alimentos que consumimos diaria o semanalmente que tiene gran cantidad de colorantes artificiales. Estos abundan en golosinas, gelatinas, snacks, cereales procesados, platos precocinados, algunos fiambres... pero sobre todo en las bebidas azucaradas o refrescos. Estos colorantes se utilizan normalmente para hacer el producto más apetecible y bonito a simple vista, con colores que atraen tu atención, especialmente en personas de corta edad o sino qué niño no se siente atraído por la chuche más colorida o que más destaca respecto a las demás. Por norma general, no tenemos la costumbre de mirar exhaustivamente el etiquetado de los productos que consumimos, pero es de gran importancia hacerlo ya que cada vez hay más problemas de salud relacionados con el consumo de estos colorantes artificiales, que evitaríamos leyendo el etiquetado, y por consiguiente evitando el consumo de estos productos. Sobre todo deberíamos centrarnos en la lista de ingredientes que es en la que podremos conocer con detalle todo lo que lleva un producto, y entre ellos los aditivos y colorantes contenidos.

Hace unos años en EEUU, la Administración de alimentos y medicamentos (FDA "Food and Drug Administration") estuvo estudiando la relación entre los colorantes artificiales y el TDAH (trastorno por déficit de atención con hiperactividad),  y aunque no se puede decir que estos colorantes sean la causa del trastorno en sí porque no sería correcto, sí existen varios estudios en los que se demuestra que una dieta sin colorantes artificiales en niños sin TDAH, incrementaba el rendimiento académico además de que  los problemas de comportamiento decrecían. Es decir, aunque no sea el factor en sí que lo predisponga, podría contribuir a aumentar el riesgo o empeorar los síntomas.  A día de hoy, es un tema aún controvertido en el que falta investigación para corroborarlo.

                                   

 

Colorantes artificiales y efectos en la salud:

Dentro de la gran variedad de colorantes que existen, los llamados azoicos, es la familia que trae más controversia debido a los múltiples casos de alergias con las que se relaciona. Estas no tienen por qué ser un causante de alergia de forma directa, sino que también puede potenciar alergias a otras sustancias, incluidos los medicamentos. Existen también muchos estudios que hablan sobre los colorantes azoicos y la probabilidad de que aumentase el riesgo de algunos cánceres, así como su relación, como dijimos anteriormente, con el TDAH.

Por ende, hay seis colorantes azoicos incluidos en el reglamento 1333/2008 de la Unión Europea,  el cual obliga a identificarlos e incorporar en el etiquetado la siguiente información: "Puede tener efectos negativos sobre la actividad y la atención de los niños". Dichos colorantes son:

  1. E-102 Tartracina.
  2. E-104 Amarillo de quinoleína.
  3. E-110 Amarillo anaranjado.
  4. E-122 Carmoisina.
  5. E-124 Rojo cochinilla A.
  6. E-129 Rojo allura AC.

Dentro de estos, nos vamos a centrar en la tartracina o tartrazina, ya que es el colorante que más está dando que hablar últimamente. Este colorante es conocido en la Unión Europea como E-102, y en América como Amarillo 5 o Yellow 5. De esta forma se puede identificar en la etiqueta de los productos que lo contienen, como ya hemos dicho, en la lista de ingredientes siempre. Este colorante es soluble en agua y da un color amarillo-anaranjado, además es un gran potencial a nivel comercial ya que al mezclarse con otros colorantes azulados, puede obtenerse una tonalidad verde.

El E-102 puede encontrarse en postres y dulces como repostería, chuches, así como en bebidas tanto alcohólicas como refrescos o bebidas isotónicas. También se suele encontrar en snacks y condimentos como pueden ser salsas, pero especialmente en nuestro país, es famoso porque se utiliza como colorante para paellas, proporcionando ese color amarillo-anaranjado del que hablábamos. Como decíamos, seguro que a nadie le resulta igual de apetecible una paella con el arroz blanco, que ya no parecería tanto una paella.

Se ha comprobado que existen casos, incluso desde hace 50 años atrás, de urticaria debido a la tartracina, provocando rojeces en la piel e incluso anafilaxia ("reacción alérgica grave a un químico que se ha convertido en alérgeno, y que puede llevar a la muerte"). Esta intolerancia es poco común, siendo su incidencia de alrededor del 0,12% de la población, pero sí se ha dictaminado que esta incidencia aumenta entre personas hipersensibles a la aspirina (ácido acetilsalicílico) pudiendo llegar ese porcentaje de casos al 2.6%. Pese a todo esto, la tartracina es un colorante autorizado, ya que su incidencia en problemas de salud es baja, y se tiene en cuenta que habría que tomar una gran cantidad de este colorante (imposible con una dieta normal) para poder llegar a una intoxicación. Es importante añadir, que pese que a que los problemas de salud que genera son muy poco frecuentes, el E-102 está prohibido en algunos países como por ejemplo Noruega por prevención.

                                         

 

Colorantes artificiales no autorizados a día de hoy:

Por otra parte, existen también colorantes artificiales no autorizados, ya que se ha probado científicamente que son perjudiciales para la salud. A continuación, hablaremos de alguno de ellos:

El primero y más importante es el dimetilazobenceno, comúnmente llamado "amarillo mantequilla" ya que se utilizaba para teñir grasas. Este colorante es de la familia de los colorantes azoicos, con la diferencia de que este es apolar y se absorbe en el tubo digestivo (causa principal de que se asocie con un aumento del riesgo de carcinogénesis). En el año 1937 se averiguó que era un importante cancerígeno hepático, que elevaba la posibilidad de contraer cáncer de hígado. Esto se supo gracias a que los roedores a los que se les administraba esta sustancia, desarrollaban pequeños cambios en la estructura hepática, lo que llevó a declarar a este componente como "factor cancerígeno" y se prohibió su utilización.

Otro de los colorantes no autorizados es el rojo Sudán I, (1-feniliazo-2-hidroxinaftaleno), pertenece también a la familia de los azoicos. Este pigmento es comúnmente utilizado para dar color rojizo a tintes o productos de cosmética, así como para aceites, ceras, derivados del petróleo y demás productos de uso industrial. En cuanto a su utilización en alimentación, en la Unión Europea, está totalmente prohibido su uso. Pero existen países como la India, o  algunas zonas del centro y sur de América, que utilizan este colorante para la elaboración de salsas, sopas, o productos picantes, lo que nos lleva a prestar especial atención y cuidado a los productos que vengan de lugares en los que puedan utilizarse estos colorantes.

El rojo Sudán es potencialmente peligroso, al igual que el nombrado anteriormente. "Este aditivo es degradado por enzimas de tipo oxidativo. Inicialmente, nuestro organismo utiliza estas proteínas para conseguir modificar y destruir la sustancia. Sin embargo, tras el intento de degradación que realizamos, especialmente en nuestro hígado, se generan sustancias oxidadas de elevada toxicidad contra el RNA y el DNA. La toxicidad puede traducirse en la aparición de nódulos hepáticos, evidentes en las ratas de laboratorio tras la ingestión reiterada de este colorante. Por este motivo se considera que se trata de un colorante genotóxico (producto capaz de alterar la información genética celular) y cancerígeno".

El siguiente colorante es el llamado Amaranto, distinguido en las etiquetas por el E-123. Proporciona un color rojo oscuro y  pertenece también al grupo de los azoicos. Es utilizado en la industria alimentaria sobre todo en pastelería, así como caramelos o frutas confitadas. Respecto a este colorante, hay estudios que muestran una conexión directa entre el consumo de E-123 y la producción de tumores en ratas de laboratorio, por lo que hay países que han prohibido su uso, como en EEUU, dónde su utilización está prohibida desde el año 1976. Los países en los cuales su uso está permitido, sí que han modificado la ingesta diaria admisible (IDA), para evitar así cualquier problema de salud relacionado con el consumo de Amaranto. Al pertenecer al grupo de los colorante azoicos, está demostrado que puede provocar una intolerancia en personas que sean hipersensibles al ácido acetilsalicílico. Además, se ha comprobado que en grandes cantidades podría ayudar a la liberación de histamina, pudiendo aumentar los síntomas del asma.

Otro de los colorantes pertenecientes al grupo azoico, el Rojo 2G era utilizado en la industria alimentaria hasta que en 2007 la Unión Europea prohibió su uso mediante el REGLAMENTO (CE) No 884/2007 DE LA COMISIÓN por sus posibles efectos cancerígenos.

COLORANTES NATURALES:

En definitiva, podemos comprobar que existe una gran variedad de colorantes artificiales que pueden ser perjudiciales para la salud, pero tampoco debemos alarmarnos, simplemente poner especial atención en los productos que consumimos, y evitar aquellos que puedan contener algunos de los colorantes citados anteriormente. Como alternativa a estos colorantes artificiales, cada vez se utilizan más los colorantes naturales. Algunos de ellos son:

La Curcumina, conocido comercialmente como E-100, es un componente del curry, y se obtiene del rizoma de la planta de cúrcuma. Proporciona un color amarillo, y se utiliza en productos derivados lácteos, mostazas, sopas y caldos.

                                         

Otro colorante natural es el caramelo, conocido como E-150, da un color marrón y puede obtenerse de varias formas, o bien calentando azúcar (sacarosa) o bien mezclándolo con otros compuestos químicos como pueden ser sulfito sódico o amoniaco. Se utiliza sobre todo en bebidas de cola, bebidas alcohólicas como el ron, cerveza, repostería, helados, pan de centeno, productos cárnicos... es el colorante más utilizado a nivel mundial.

Por último, otro de los colorantes naturales más utilizados en el rojo de remolacha o betanina, conocido comercialmente como E-162, se saca del extracto acuoso de la raíz de la remolacha roja. Es un compuesto que se altera fácilmente con el calentamiento, y más si está en contacto con el aire, lo que hace que se torne a colores marrones. Es un colorante que se utiliza cada vez más, por el rechazo a los colorantes artificiales, y podemos encontrarlo en productos de repostería, derivados lácteos, bebidas refrescantes, mermeladas, conservas de pescado y yogures.


Como dijimos al principio, el tema de los pigmentos alimentarios y su repercusión sobre la salud, es un tema poco conocido entre la población general, pero también es verdad que cada vez se investiga más en este ámbito, y que muchos de los colorantes clasificados como "peligrosos" o "no recomendados" se han ido desechando o reemplazando por colorantes naturales.

 Y por último, destacar de nuevo la importancia de no alarmarnos por el consumo de un determinado aditivo u otro, sino por reducir el consumo de productos procesados que tengan varios aditivos en su lista de ingredientes, sobre todo si no conocemos cuáles son. No solo por los aditivos que puedan tener, sino porque es síntoma de que el producto no será saludable y contendrá gran cantidad de ingredientes que mejor evitar. Normalmente un producto con varios aditivos también contiene: alta cantidad de azúcar añadido, grasa y harina refinada, sal… que debemos reducir en la medida de lo posible en sustitución de otros alientos más saludables.


 

Bibliografía:

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20699554

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/29427609

http://vivirsalud.imujer.com/5068/los-peligros-de-consumir-alimentos-con-colorantes-artificiales

http://elpais.com/diario/2011/03/31/sociedad/1301522405_850215.html

http://eur-lex.europa.eu/LexUriServ/LexUriServ.do?uri=OJ:L:2008:354:0016:0033:ES:PDF

http://scholar.google.es/scholar?q=tartrazina+y+problemas+de+salud&btnG=&hl=es&as_sdt=0%2C5&as_ylo=2010&as_vis=1

http://milksci.unizar.es/bioquimica/temas/aditivos/colorartif.html

 

Silvia Hernández Ramón.

 

© Fundación Alimentación Saludable · info@alimentacionsaludable.es · Tlfno: 902 012 998 · Todos los derechos reservados