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 Actualización del protocolo de diagnóstico de la enfermedad celíaca

 
 

 02/10/2018

Hoy día 2 de octubre se ha presentado un documento de actualización del protocolo de diagnóstico de la enfermedad celíaca en el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social. 
Desde Nutrición en Positivo hemos asistido al acto de presentación.

                      



Sabemos que la enfermedad celíaca es una patología sistémica con base autoinmune causada por la ingesta de gluten y proteínas afines que afectan a los individuos que tienen una predisposición genética a la misma.
Para detectar la enfermedad celíaca se tienen en cuenta los siguientes puntos:

  • Predisposición genética: haplotipo DQ2 o DQ8
  • Enteropatía: puede ser muy variable
  • Serología positiva de anticuerpos específicos.
  • Manifestación clínicas gluten-dependientes, también muy variables según edad y características individuales.
  • Respuesta positiva ante el tratamiento de una dieta sin gluten 

Esta enfermedad afecta a 1 de cada 70 niños y 1 de cada 357 adultos, o al menos esos son los casos que se ha diagnosticado porque es una enfermedad compleja que muchas veces no se detecta adecuadamente. De ahí la importancia de actualizarse en los métodos de diagnóstico y su abordaje de cara al paciente y las familias. Desde la Atención primaria siguiendo por cada una de las especialidades, es importante ser conocedor de este protocolo de actuación para un diagnóstico precoz y un seguimiento adecuado de los pacientes con enfermedad celíaca.


Sus características clínicas y sus síntomas a menudo se confunden con el de otras patologías (malestar, síntomas digestivos, diarreas, fatiga...), y además puede afectar a nivel sistémico. Por otro lado,  debemos tener en cuenta que dependiendo de la persona, edad... pueden variar mucho los signos que presenta: desde afectar al retraso al crecimiento en población  infantil, hasta problemas digestivos muy variables, pérdidas de peso bruscas, anemia... Incluso en el caso de los adolescentes muchas veces sucede de forma asintomática.

Todas estas razones hacen que sea infradiagnosticada a día de hoy, pese a que cada vez se perfeccionan más las pruebas para su detección. En 2008 se planteó el primer protocolo, pero actualmente se ha actualizado y siguen siendo necesarios más estudios que estipulen el protocolo más adecuado.


 


El diagnóstico precoz es fundamental para un mayor bienestar del paciente, para retirar el gluten de la dieta lo antes posible y adaptar la alimentación adecuadamente, para tratar complicaciones mayores posibles, y reducir el riesgo de morbi-mortalidad por continuar consumiendo gluten al desconocer la situación. 


También para el sistema sanitario de salud es fundamental esta actualización , ya  que se le ha demandado por el Defensor del Pueblo y las distintas asociaciones una actualización inmediata, además de por el enorme costo económico que conlleva las pruebas y seguimientos de pacientes que no se diagnostican correctamente.
 

En este documento se pretende responder preguntas acerca de la población de riesgo, situación y características, posibles abordajes, procedimientos a seguir en el diagnóstico y evolución de la patología, evaluación de la calidad de los mismos... Desde un punto de vista multidisciplinar que además incluya tanto a profesionales del área como a pacientes y familiares, participantes en su creación. Además se pretende una versión futura para pacientes, cuidadores y familiares que contribuya a un mejor conocimiento de la enfermedad.
 


La secuencia de actuación en Atención Primaria

Se diagnostican del 10-15% de los celíacos con sintomatología conocida únicamente: lesión a nivel digestivo y serología conocida principalmente. A día de hoy se conocen que la enteropatía puede ser tan variable que en algunos casos se acerque mucho a la normalidad de un sistema digestivo sano, que algunas cursan de forma asintomática, que puede ser la serología negativa, o los daños no tan evidentes.

Es importante tener un algoritmo conocido para detectar los síntomas y signos de la enfermedad según la edad y situación de cada paciente. Así como si se detectan patologías que podrían estar relacionadas con la celiaquía o ser una consecuencia de la misma, como la osteopenia y la osteoporosis, asegurarse de que no es por causa celíaca.

Tras la posible sospecha, lo primero es confirmar que el paciente coma gluten y que se debe a esa circunstancia. En ocasiones debido a la sospecha o molestia del paciente se retira el gluten por su propia cuenta y puede enmascarar los resultados. Esto es cada vez más común debido a la moda de las dietas lirbes de gluten, la enorme variedad de productos procesados sin gluten, los mitos de que podría ser una dieta más saludable... que ha conllevado a que la población decida retirar el gluten por sí misma ante cualquier síntoma de molestia al consumir cereales.

Debe tenerse en cuenta  por otro lado, que no tienen que cumplirse todos los requisitos de enfermedad celíaca para que aseguremos que existe, sino que con padecer 4 de los 5 ya sería suficiente debido a las múltiples presentaciones de la enfermedad: haplotipo DQ2 o DQ8, serología positiva, signos y síntomas de la enfermedad, respuesta a dieta sin gluten y enteropatía.

Si se confirman las sospechas, se tratará de inmediato retirando el gluten de la dieta, único tratamiento eficaz, y se hará el seguimiento pertinente por los profesionales sanitarios.

 

                                             



Se aconseja que en el equipo multidisciplinar estuvieran presentes los Dietistas-Nutricionistas debido a la importancia de una alimentación adecuada en esta enfermedad. No solamente con la finalidad de que el paciente coma sin gluten y explicarle que alimentos lo conllevan y cuáles no, sino para ayudarles a escoger una alimentación saludable adaptada a cada uno de ellos y evitar que caigan en el error de alimentarse a bse de procesados de baja calidad nutricional, pero sin gluten. Es habitual qu productos ``sin gluten´´ sean fuente de azúcares añadidos, grasas refiandas en exceso, harinas refinadas, sal... y no es recomendable su consumo habitual.

La dieta de una persona con celiaquía, sensibilidad al gluten no celíaca o intolerancia al trigo debe tener la misma calidad que una dieta basal con gluten y en ningún caso debe mermar su aporte nutritivo.


El protocolo completo puede encontrarse en el siguiente link.

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