|
La ingestión de carne de caza podría tener un cierto riesgo para los niños.
14/05/2012
Existen claras evidencias que indican una especial sensibilidad a los efectos neurotóxicos del plomo en niños de corta edad y en el feto. En adultos los efectos cardiovasculares y la nefrotoxicidad se han identificado como efectos críticos.
En efecto, los efectos tóxicos que el plomo ejerce sobre el organismo son numerosos y bien conocidos, siendo el Sistema Nervioso Central el 'órgano diana'.
La Agencia europea de seguridad alimentaria (EFSA) evalúa las implicaciones para la salud del plomo en los alimentos (1).
La Agencia concluye que los niveles actuales de exposición al plomo representan un bajo o insignificante riesgo para la salud de la mayoría de los adultos pero que puede existir cierta preocupación dados los posibles efectos sobre el desarrollo neuronal de los niños pequeños.
El Panel de Contaminantes de la citada Agencia considera que los cereales, los vegetales y el agua corriente son los productos que más contribuyen a la exposición al plomo a través de los alimentos.
En el caso de los niños, la absorción de Plomo se ve afectada por su estado nutricional de hierro, dado que una baja ingesta de éste y un estado de hierro deficiente se han asociado a un incremento de la concentración de plomo en sangre.
Asimismo, se ha observado la existencia de una relación inversa entre la ingesta dietética de calcio y la concentración de plomo en sangre, de tal forma que la absorción de plomo es mayor en niños con una ingesta deficiente de calcio.
Influencia del cocinado.
Los animales de caza menor (principalmente perdices, conejos y codornices) se cocinan a menudo con vinagre (escabeche), habiéndose puesto de manifiesto que este tipo de cocinado puede incrementar la transferencia de Plomo procedente de los residuos de munición alojada en la carne.
Recomendaciones
Según el “Informe del Comité Científico de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) sobre el riesgo asociado a la presencia de plomo en carne de caza silvestre en España”(2):
-
Los niños menores de 6 años, las mujeres embarazadas y las mujeres que planeen quedarse embarazadas no deberían consumir carne procedente de animales cazados con munición de plomo. El plomo puede afectar principalmente al SNC en desarrollo en los niños de corta edad cuando está presente en concentraciones inferiores a aquellas que pueden causar algún efecto adverso.
-
En adultos, hay que limitar el consumo de carne de caza silvestre a un máximo de 1 ración (aprox. 150 g) por semana.
-
Es conveniente promover campañas de información, dirigidas a los consumidores de carne de caza silvestre, sobre las precauciones a tener en cuenta en la preparación y cocinado de estas carnes para disminuir la exposición al plomo.
-
A la hora de consumir la carne, se debe recortar y eliminar la carne dañada por la munición así como una zona alrededor del canal de entrada.
(1) http://www.aesan.msssi.gob.es/AESAN/web/punto_focal_efsa/detalle/plomo_alimentos.shtm
(2) http://www.aesan.msc.es/AESAN/docs/docs/evaluacion_riesgos/comite_cientifico/PLOMO_CAZA.pdf
|