Inicio Quiénes somos Actividades Su alimentación Conceptos básicos de nutrición Publicaciones
Noticias
Alimentos
Recetas
Agenda de actividades
Documentos de interés
Enlaces en la web
Galerías de imágenes

Volver al índiceVolver al índice

Es noticia...

 El calostro: un cóctel nutritivo e inmunológico.

 

Image: FreeDigitalPhotos.net

 

 24/09/2012

 

La primera leche que el pecho materno segrega es el calostro. Su composición pone de manifiesto que es un alimento clave para la nutrición, el crecimiento y el desarrollo del recién nacido en los primeros días de vida, por lo que la alimentación exclusiva del neonato con calostro tras el parto, es la base para asegurar el correcto desarrollo de los sistemas que aún tiene inmaduros en su organismo.


 

Composición del calostro.

Nutricionalmente, el calostro, es una leche muy rica en proteínas en comparación con la leche madura. Contiene también más vitaminas liposolubles, oligosacáridos y sin embargo menos lactosa y grasa que la leche madura. Esta composición está relacionada con las reservas nutritivas y las necesidades del recién nacido, cuyo aparato digestivo y sistema inmunitario no han alcanzado la madurez.

De hecho, a pesar del menor contenido en lactosa y lípidos en comparación con la leche madura, y a pesar de la inmadurez de su sistema digestivo, los nutrientes del calostro son fácilmente asimilables por el recién nacido. Además, el calostro es rico en componentes de la membrana celular, tales como fosfolípidos y colesterol, importantes en esta etapa de vertiginoso crecimiento.

Particularmente, el colesterol se sintetiza de manera directa en la glándula mamaria en las cantidades que el recién nacido precisa para el desarrollo del tejido cerebral y para su utilización como base de numerosas enzimas.

El calostro contiene además un valioso contenido en ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga, concretamente ácidos araquidónico y docosahexanoico. Los ácidos grasos esenciales son fundamentales para desarrollo del sistema nervioso central. De hecho, el ácido docosahexanoico, además del colesterol, también presente en calostro y leche materna, son particularmente importantes para el desarrollo del cerebro, sobre todo durante el primer año de vida y son, como todos los nutrientes presentes en la leche materna, fácilmente asimilables por el lactante.

El calostro se caracteriza por su densidad y su color amarillento, debido a la presencia de b-carotenos. El b-caroteno confiere una elevada capacidad antioxidante, que se suma a la que confiere, por ejemplo, la vitamina E. Además, es rico en iones como sodio, cloro y magnesio, necesarios para el rápido crecimiento al que se enfrenta el lactante.

La inmunidad natural y el calostro.

Por otra parte, el calostro brinda una protección muy valiosa frente a infecciones, ya que contiene cantidad de anticuerpos, inmunoglobulinas A, células somáticas, lactoferrina y oligosacáridos desempeñando un papel fundamental en la maduración del sistema inmune del lactante.

Las inmunoglobulinas constituyen una de las primeras líneas de defensa frente a los microorganismos potencialmente patógenos que pudieran atravesar la membrana intestinal. El recién nacido posee inmunidad humoral gracias a las inmunoglobulinas que pasan a través de la placenta al feto durante el embarazo, pero hasta que su intestino madure, secrete las suyas propias y desarrolle su propia inmunidad activa, serán el calostro y la leche materna los que proporcionen inmunidad pasiva al lactante.

Respecto a las células somáticas, el calostro proporciona al recién nacido millones de células por día. Son predominantes los macrófagos, que destacan por su actividad fagocítica (hongos y bacterias) y por secretar factores inmunoreguladores, como la lactoferrina. También contiene linfocitos T y en menor cantidad, linfocitos B. Los linfocitos T del recién nacido son todavía inmaduros, por lo que son los maternos, procedentes del calostro, los que desempeñan la función inmunológica. El calostro contiene también neutrófilos, que además de tener un papel importante en la fagocitosis a nivel de la membrana del tracto gastrointestinal,  están involucrados, estudios recientes, en la propia protección de la glándula mamaria frente a mastitis y otras infecciones.

La lactoferrina es una glicoproteína cuya principal función esta relacionada con su capacidad de captar hierro. La lactoferrina posee propiedades antimicrobianas, antivirales, aintinflamatorias e inmunomoduladoras. También actúa en combinación con la lisozima presente en el calostro, aumentando la protección frente a posibles agentes patógenos. Además, la lactoferrina, al captar hierro, facilita la absorción de este mineral, escaso en la leche materna, en el intestino del lactante, por lo que incrementa su valor nutricional.

Además de los componentes inmunitarios, el calostro contiene una amplia variedad de sustancias con distintas actividades biológicas de gran valor para la defensa y el desarrollo del recién nacido. Se cree que también tiene un papel importante en la regulación del crecimiento de las células epiteliales del intestino del neonato.

Más allá de la nutrición.

Fisiológicamente, el calostro ayuda a la expulsión de las primeras heces o meconio. En particular, el meconio contiene el principal nutriente para el crecimiento de Lactobacillus bifidus, una de las principales bacterias colonizadoras del intestino del lactante.

Recientes estudios han puesto de manifiesto que el calostro proporciona también un número importante de bacterias, cuya función está ligada con la  adecuada colonización el intestino del lactante. De hecho, la abundancia de oligosacáridos en el calostro facilitaría el establecimiento de una microbiota intestinal deseable, siendo otro factor relevante de protección frente a infecciones conferido por el calostro, ya que una adecuada colonización bacteriana protege al lactante frente posibles intrusos bacterianos.

Aunque no es necesario amamantar para que comience a producirse leche en la glándula mamaria, está claramente demostrado que la producción de leche depende de la demanda del lactante, es decir, si no hay demanda, la leche deja de producirse, y a mayor demanda, mayor producción.  En el caso del calostro, es curioso además que su disponibilidad también esta directamente relacionada con el haber tenido una lactancia previa, por lo que, en mujeres que previamente han amamantado, el recién nacido tiene a su disposición calostro inmediatamente tras el parto y su volumen aumenta de manera más rápida.

Un alimento clave al nacer.

La composición del calostro pone de manifiesto que es un alimento clave para la nutrición, el crecimiento y el desarrollo del recién nacido en los primeros días de vida, por lo que la alimentación exclusiva del neonato con calostro tras el parto, es la base para asegurar el correcto desarrollo de los sistemas que aun tiene inmaduros en su organismo.

 

- Autora: Dra. Carlota Reviriego Herráez.

 

Referencias:

Dewey K.G., Heinig M.J., Nommsen L.A., Lonnerdal, B. Maternal versus infant factors related to breast milk intake and residual milk volume. The DARLING study. Pediatrics 1991; 87 (6): 829-37.

Lawrence, R. A., Lawrence R. M. Breastfeeding. A guide for the medical profession. 7th revised edition. Saunders, Elsevier 2010.

Martín, R., Langa, S., Reviriego, C., Jiménez, E., Marín, M.L., Xaus, J., Fernández, L., Rodríguez, J.M. Human milk is a source of lactic acid bacteria for the infant gut. Journal of Pediatrics 2003; 143: 754–58.

Morrow A.L., Ruiz-Palacios G.M., Altaye M., y col. Human milk oligosaccharides are associated with protection against diarrhea in breast-fed infants. Journal of Pediatrics 2004; 145 (3): 297-303.  

Nommsen L.A., Lovelady C.A., Heinig M.J., Lonnerdal, B., Dewey K.G. Determinants of energy, protein, lipid, and lactose concentrations in human milk during the first 12 months of lactation: The DARLING study. American Journal of Clinical Nutrition 1991; 53(2): 457-65.

 

© Fundación Alimentación Saludable · info@alimentacionsaludable.es · Tlfno: 902 012 998 · Todos los derechos reservados