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 El uso de antibióticos en niños menores de seis meses conduce al exceso de peso

 

Image courtesy of imagerymajestic / FreeDigitalPhotos.net

 

 17/01/2013


Un equipo de investigadores de la Escuela Universitaria de Medicina de New York demuestra que los niños tratados con antibióticos durante los primeros seis meses de vida aumentan en un 22% su probabilidad de sufrir sobrepeso u obesidad.


 

Desde hace algunos años, se ha comenzado a dar la importancia que se merece a la microbiota de nuestro cuerpo, es decir, al conjunto de microorganismos no patógenos que viven en nuestro cuerpo y nos ayudan a realizar funciones metabólicas que no seríamos capaces de hacer por nosotros mismos. Según reportan los expertos, la microbiota de un individuo adulto es bastante estable y capaz de resistir el uso de antibióticos. Sin embargo, los niños durante su primer año de vida, están aún conformando su flora bacteriana, por lo que son altamente sensibles a este tipo de medicamentos.

 

El uso de antibióticos en la industria ganadera

Desde los años 40, es una práctica habitual entre los ganaderos el uso prolongado de bajas dosis de antibióticos en el pienso de sus animales (vacas, ovejas, cerdos, pavos, pollos, etc.) para acelerar el metabolismo de éstos, haciendo que crezcan y engorden más rápidamente, aumentando así la producción en aproximadamente un 15%. Gracias a la experiencia se ha podido comprobar además que, cuanto más joven es el animal al que se le suministra antibióticos, mayor es la ganancia de peso.

Este uso es tan habitual que, por poner un ejemplo estadístico a modo ilustrativo, en Australia en torno al año 2000, el 55,8% de los antibióticos importados estaban destinados a los piensos de crecimiento ganadero, el 40% en EE.UU. y,  según la European Federation of Animal Health, el 15% de los antibióticos en Europa estaban destinados a este fin (1). Desde 2006, la Unión Europea ha prohibido su uso en la producción animal quedando restringido al tratamiento veterinario de animales enfermos.

Las dosis empleadas para este fin se denominan “sub-terapéuticas” porque están por debajo de lo que se emplearía para eliminar un patógeno. Sin embargo, según dicen los microbiólogos, estas dosis si son lo suficientemente altas como para matar otro tipo de microorganismos no-patógenos como los de nuestra flora intestinal (1).

 

¿Por qué los antibióticos aumentan el crecimiento?

Los antibióticos administrados al ganado, actúan eliminando bacterias patógenas, las cuales están compitiendo por el alimento con las bacterias simbiontes de su flora intestinal y, además, al desaparecer estos patógenos dejan de producir  toxinas capaces de inhibir a las “bacterias buenas”. Todo ello hace que los microorganismos beneficiosos vivan en mejores condiciones: tienen más nutrientes disponibles que además absorben con mayor facilidad para formar vitaminas y otros factores de crecimiento. Esto supone una mejora la eficacia del metabolismo del animal que rápidamente se traduce en una aceleración del crecimiento muscular y adiposo.

 

El Estudio Avon

Basándose en que el ser humano es un animal al fin y al cabo, un grupo de investigadores del Departamento de Pediatría y  de la Escuela Universitaria de Medicina de New York, han decidido estudiar el efecto de los antibióticos en  la masa corporal de más de 11.500 niños nacidos entre 1991-1992 en Avon, Reino Unido (2).

Han comprobado que, la exposición a antibióticos durante los 6 primeros meses de vida, se asocia con aumentos en el índice de masa corporal (IMC) de los 10 a los 38 meses. En concreto, estiman que estos niños tienen un 22% más de probabilidad de sufrir sobrepeso. Sin embargo, no han encontrado esta relación cuando los niños son tratados con antibiótico entre los 6 y los 12 meses. Para los niños que tomaron antibióticos cuando eran mayores de 13 meses, encuentran que es a la edad de 7 años cuando manifiesta también un IMC significativamente más elevado que el resto de niños. Resultados similares se obtuvieron en Dinamarca donde observaron que los hijos de madres con un peso normal que fueron expuestos a antibióticos en los primeros 6 meses de vida, tenían mayor riesgo de padecer sobrepeso a los 7 años de edad (3).

Para explicar estas diferencias en función de la edad de los niños, los autores explican que, probablemente, se deba también al tipo de antibiótico usado. A los menores de 6 meses normalmente se les administra con inyección subcutánea puesto que aún son lactantes, mientras que a los niños más mayores se les da otro tipo de antibióticos y, generalmente, por via oral.

 

Otras consecuencias del empleo de antibióticos

Cada vez es más conocido a nivel popular que el uso excesivo o prolongado de antibióticos puede conducir a la generación de resistencias en nuestro cuerpo, esto es que los microorganismos se acostumbran a los antibióticos y se vuelven resistentes a su efecto de forma que, aunque nos mediquemos, la infección perdura.

Para evitar este tipo de problemas, en casi todos los países existe una regulación en el uso de antibióticos en  la industria ganadera de manera que no se permite el empleo de aquellas sustancias que se prescriben de modo habitual en el tratamiento médico humano. Como ya mencionamos anteriormente, desde 2006 en Europa, directamente está prohibido su uso. Por este mismo motivo, a nivel médico los antibióticos sólo pueden ser adquiridos mediante una receta expendida por un profesional sanitario.

Con toda esta información no queremos estigmatizar a los antibióticos, cuyo uso es indispensable para mantener una buena calidad de vida en la infancia, época de gran contagio de enfermedades infecciosas. Lo que si es indispensable recalcar, tanto para edad pediatrica como en el adulto, es que su consumo debe estar estrictamente supervisado por un profesional sanitario para evitar este tipo de consecuencias a largo plazo.

 

Más información: La Obesidad y la diabetes… ¿también un problema de la flora intestinal?

 

Referencias bibliográficas:

1.- Barton MD. Antibiotic use in animal feed and its impact on human health. Nutrition Research Reviews, 2000; 13: 279-99.

2.- Trasande et al. Infant antibiotic exposures and early-life body mass. International Journal of Obesity, 2013; 37: 16-23

3.- Ajslev et al. Childhood overweight after establishment of the gut microbiota: the role of delivery mode, pre-pregnancy weight and early administration of antibiotics. International Journal of Obesity, 2011; 35: 522–9.

 

Noticia elaborada por Dña. Noemí López-Ejeda (Asociada SEDCA) @LopezEjedaN

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