Inicio Quiénes somos Actividades Su alimentación Conceptos básicos de nutrición Publicaciones
Noticias
Alimentos
Recetas
Agenda de actividades
Documentos de interés
Enlaces en la web
Galerías de imágenes

Volver al índiceVolver al índice

Es noticia...

 Conocer las horas de ejercicio necesarias para quemar la comida hace que consumamos menos calorías.

 

Image courtesy of Grant Cochrane / FreeDigitalPhotos.net

 

 30/04/2013

 

 


Un estudio realizado en Texas (EE.UU.) ha demostrado que cuando a los comensales se les proporciona la información, no sólo de las calorías que aportan los platos de comida rápida, sino también los minutos de ejercicio físico necesarios para quemarlas, la gente tiende a elegir comidas menos calóricas. 


 

Según datos del Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC), los adultos en los EE.UU., reciben más del 11% de sus calorías diarias de la comida rápida. Esto ha llevado a muchos países a promulgar leyes que obligan a estos restaurantes a mostrar claramente a los consumidores, una tabla informativa del valor calórico de sus menús y productos.

El resultado esperado de la promulgación de este tipo de leyes era la de alentar a los consumidores a hacer elecciones conscientes de alimentos saludables al proporcionarles esa información. Sin embargo, estudios recientes sugieren que esta medida no está teniendo el efecto deseado.

 

Esta información ha llevado a científicos de la Universidad Cristiana de Texas (TCU) a buscar nuevas vías que conduzcan a los consumidores a elegir menús más saludables cuando comen fuera de casa. Ellos proponen añadir al etiquetado de los menús, no sólo las calorías que aportan, sino el tiempo de ejercicio físico moderado necesario para quemar dicho alimento.

El investigador principal del estudio Meena Shah asegura que el suyo es el primer estudio centrado en examinar los efectos que tiene el conocer los minutos de caminata a paso ligero necesarios para quemar las calorías de los alimentos en las calorías consumidas. Sus resultados han sido presentados en la Reunión de Biología Experimental 2013 celebrada en Boston (EE.UU.) en Abril.

 

 

Para su estudio reclutaron a 300 hombres y mujeres de entre 18 y 30 años a los cuales invitaron a comer en restaurantes de comida rápida. Sin explicarles el propósito del estudio, se asignó al azar un menú a cada participante. Todos los menús tenían la misma apariencia y consistía en hamburguesa, nuggets de pollo, ensalada, patatas fritas, postre, refresco y agua. Sin embargo existían 3 posibilidades que se diferenciaban en que:

 

  • Un menú iba acompañado con su información calórica y de ejercicio físico necesario para quemar lo consumido.
  • Otro menú sólo llevaba la información calórica.
  • El tercer menú no tenía información de ningún tipo.

 

La idea resultó ser muy eficaz ya que, en promedio, los que menos calorías consumieron fueron los del primer menú, seguidos por los del segundo y, los que más calorías consumieron, fueron aquellos que no tuvieron información alguna.  

La explicación atribuible es que, para el público general, las calorías que aporta un alimento es una información difícil de interpretar si no se tiene una formación previa en nutrición. Sin embargo, los minutos u horas de ejercicio físico es algo mucho más fácil de traducir a la vida cotidiana ya que cualquier persona puede vislumbrar el esfuerzo que supondría eliminar esas calorías.

Según comentó la autora, muchos de los participantes se sorprendieron al ver la cantidad de ejercicio que tendrían que hacer para quemar algunas de las opciones del menú: "Por ejemplo, una mujer tendría que caminar vigorosamente durante aproximadamente 2 horas para quemar las calorías de un cuarto de libra doble con queso".

Aún a pesar de los concluyentes resultados, los autores resaltan que la muestra estaba constituida por personas menores de 30 años por lo que sería erróneo suponer que estos resultados son representativos de todos los consumidores de este tipo de restaurantes. Por ello, el equipo tiene la intención de repetir el estudio con un grupo más diverso con personas de mayor edad.

 

En conclusión y en palabras del co-autor Ashlei James, "caminar a paso ligero es algo con lo que casi todo el mundo puede identificarse” por ello decidieron emplearlo como lenguaje que traduzca el contenido calórico de estos menús con el fin de concienciar al consumidor y fomentarle a que elija y exija comida más saludable en los restaurantes de comida rápida.

 

Fuente: Medical News Today (25/04/2013) - Paddock C. "Walking Minutes Help People Make Healthier Menu Choices."

Referencia: James et al. "The Effect of Menu Labels, Displaying Minutes of Brisk Walking Needed to Burn Food Calories, on Calories Ordered and Consumed in Young Adults". The FASEB Journal, 2013; 27: 367.2.

 

Noticia elaborada por Dña. Noemí López-Ejeda (Asociada SEDCA) @LopezEjedaN

© Fundación Alimentación Saludable · info@alimentacionsaludable.es · Tlfno: 902 012 998 · Todos los derechos reservados