Inicio Quiénes somos Actividades Su alimentación Conceptos básicos de nutrición Publicaciones
Noticias
Alimentos
Recetas
Agenda de actividades
Documentos de interés
Enlaces en la web
Galerías de imágenes

Volver al índiceVolver al índice

Es noticia...

 Las alergias alimentarias se podrían prevenir adelantando la introducción de los alimentos problemáticos.

 

Image courtesy of David Castillo Dominici/ FreeDigitalPhotos.net

 

 13/05/2013


Cada vez es mayor la prevalencia de alergias alimentarias infantiles, sin embargo, nuevas directrices de la Academia Americana de Alergia, Asma e Inmunología fomentan la introducción de alimentos típicamente alergénicos (leche, huevos, cacahuetes, soja y mariscos) en la alimentación de los bebés de 4 a 6 meses como estrategia de prevención.


 

 

La tasa de alergias alimentarias en EE.UU. se ha incrementado casi un 20% desde 1997, afectando actualmente a más de 6 millones de niños. Los expertos aseguran que alrededor del 90 por ciento de las alergias alimentarias se desencadenan por sólo ocho alimentos: leche, soja, trigo, cacahuetes, nueces, mariscos, huevos y pescado.

Sin embargo, el tema de las alergias alimentarias infantiles últimamente está rodeado de controversia. Las nuevas directrices de la Academia Americana de Alergia, Asma e Inmunología (AAAAI) han causado un tremendo impacto en los entornos sanitarios estadounidenses al contradecir por completo las recomendaciones de la Academia Estadounidense de Pediatría (AAP) que se publicaron en el año 2000 para los niños considerados de alto riesgo de padecer alergias alimentarias. Se considera “de alto riesgo” a aquellos bebés que tienen uno o más familiares cercanos (en grado de padre o hermano) con alguna alergia de este tipo diagnosticada.

En el documento de la AAP se recomendaba retrasar la introducción de la leche de vaca hasta que alcanzaran los 24 meses de edad, los huevos hasta los 2 años, y el marisco, pescado y frutos secos (especialmente los cacahuetes) hasta la edad de 3 años.

Sin embargo, ocho años más tarde, ésta misma asociación publicó otro documento en el que afirmaban que había poca evidencia científica que avale que el retraso de la exposición a este tipo de alimentos sea preventivo de alergias.

Todas estas recomendaciones opuestas y el exceso de información, no siempre fiable, que encontramos en los diferentes medios de comunicación están sumiendo a los padres en una confusión continua que les genera una sensación de inseguridad respecto a la salud de sus hijos.

Además, destacan los expertos que el término de “alergia alimentaria” es muy extenso y está poco delimitado en su definición. Actualmente uno de cada cinco estadounidenses padecería este problema según la Fundación Americana de Asma y Alergias (Asthma and Allergy Foundation of America) mientras que otros organismos dan cifras menores.

 

Las nuevas recomendaciones de la AAAAI para prevenir las alergias alimentarias

Los investigadores que han elaborado estas recomendaciones creen que la evidencia científica encontrada hasta la fecha es suficiente como para empezar a implementarlas. El Dr. Fleischer ha elaborado un reporte para la revista oficial de la Academia Americana de Pediatría para hacer llegar cuanto antes el mensaje a los pediatras, médicos de atención primaria y especialistas.

En este reporte se hace una revisión de la mayoría de estudios científicos que han demostrado que la introducción temprana de alimentos no fomenta las alergias o bien que la introducción tardía no protege frente a ellas.

Por poner un ejemplo podemos destacar el huevo. El autor habla de varios estudios que concluyen que si los niños empiezan a comer los huevos cocidos a los 4 a 6 meses de edad, son menos propensos a desarrollar alergia al huevo, mientras que los bebés que no se introducen al huevo hasta que estén más de 10 meses de edad tienen una mayor tasa de alergia al huevo a los 5 años.

Otra curiosidad al respecto, según comenta el Dr. Fleischer, es que la tasa de alergia al cacahuete en los niños judíos en el Reino Unido es 10 veces superior a la encontrada en los de Israel. Esto lo explica porque en Israel el consumo de mantequilla de cacahuete es elevado y desde edades muy tempranas de forma que ésta exposición continua al alérgeno podría generar cierta protección. Aún si avisa que, si algún miembro de la familia es alérgico al cacahuete, los padres deben consultar con el alergólogo antes de dársela a sus bebés. A su vez recuerdan que los cacahuetes enteros suponen un peligro de asfixia y no se debe administrar a niños menores de 5 años.

 

En consecuencia de los hallazgos de los últimos años, las recomendaciones de los expertos son las siguientes:

  • Lactancia materna exclusiva durante al menos 4 y hasta los 6 meses. En los casos es los que sea imposible se recomienda evitar la leche de vaca y alimentar al bebé con fórmulas que contengan leche hidrolizada, proceso que rompe la proteína de la leche, haciéndola más fácil de digerir.

  • Las madres embarazadas o lactantes no deben llevar una dieta especial ni evitar ninguno de estos alimentos alergénicos. Los estudios al respecto son contradictorios y no llegan a unas conclusiones claras por lo que los expertos no recomiendan modificaciones dietarias de las madres.

  • La introducción de alimentos sólidos puede comenzarse a partir de los 4-6 meses. Los expertos recomiendan empezar con alimentos típicamente empleados a estas edades como los cereales, frutas o verduras y, una vez que el bebé tolera bien estos alimentos, empezar a introducir los altamente alergénicos sin demorarlo demasiado.

 

Fuente: Yahoo Health - To Prevent Kids' Food Allergies, Start Peanuts, Eggs Sooner (06/03/13)

Referencia: Early introduction of allergenic foods may prevent food allergy in children. AAP News: The official Newsmagazine of the American Academy of Pediatrics. Feb 2013; 34 (2).

 

Noticia elaborada por Noemí López-Ejeda (Asociada SEDCA) @LopezEjedaN

© Fundación Alimentación Saludable · info@alimentacionsaludable.es · Tlfno: 902 012 998 · Todos los derechos reservados