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Material de información nutricional

 INFOGRAFÍA SOBRE LA INGESTA DE AZÚCAR AÑADIDO

 
 

 17/09/2019

INFOGRAFÍA ACTUALIZADA SOBRE LAS RECOMENDACIONES EN CUANTO A LA INGESTA DE AZÚCAR LIBRE O AÑADIDO Y COMO REDUCIR SU CONSUMO

 

 

 


INGESTA DE AZÚCAR AÑADIDO EN LA DIETA Y EFECTOS EN LA SALUD:

El consumo elevado de azúcar añadido es actualmente uno de los principales problemas en la alimentación del mundo occidental, no solo por el azúcar adicionado por uno mismo para endulzar, sino por el contenido en la inmensa mayoría de los productos procesados de consumo diario o casi diario. Una ingesta elevada de azúcar añadido conlleva riesgos para la salud, no atribuibles al consumo de azúcares intrínsecos o naturalmente presentes en los alimentos como la fruta, los lácteos (lactosa) o cereales integrales sin azucarar.

Pese a que parece un tema muy mencionado y tratado actualmente en la mayoría de los medios, seguimos comprobando como el consumo de azúcar general sigue siendo muy elevado, y todavía no hay suficiente conciencia de todos los productos en los que podemos encontrarlo enmascarado, o en cantidades mucho mayores de las que creemos.

A día de hoy, todo el mundo sabe que consumir habitualmente bollos o chocolate incrementa la ingesta diaria de azúcar notablemente, pero todavía no toda la población es consciente de que eso también sucede consumiendo: esas galletas ``aparentemente light o saludables´´, cereales integrales que son azucarados, yogures de sabores o de frutas, salsas o precocinados donde no esperas encontrar azúcar ya que son salados... Y todavía tampoco mucha gente es consciente de la cantidad de azúcar que podemos ingerir en tan solo un batido de chocolate, una lata de refresco o un brick pequeño de zumo envasado; aunque con tan solo una porción de uno de ellos ya superemos el máximo diario recomendado por la OMS con creces.

 

La ingesta continuada de azúcar en cantidades altas (como sucede en gran parte de la población) tiene repercusiones a medio y largo en la salud, de las cuales cada vez conocemos más. Los últimos estudios de investigación lo relacionan con un claro mayor riesgo de desarrollar sobrepeso y obesidad lo primero. El azúcar aporta calorías sin nutrientes de interés, muy rápidos y fáciles de ingerir, y no fácilmente saciantes.

 

Además, se asocia a otras patologías de alta prevalencia en la actualidad como: patologías hepáticas inclusive cáncer de hígado, resistencia a la insulina y diabetes, dislipemias (colesterol alto, triglicéridos elevados...), otros cánceres (colon, vesícula biliar...), alteración de la microbiota intestinal, alteraciones renales, patologías intestinales, reducción de la salud ósea, envejecimiento prematuro por mecanismos de oxidación e inflamación, y mayor riesgo de demencia y patología como el Alzhéimer. Sin olvidar, de que el consumo habitual de azúcares añadidos se asocia con un 30% más de riesgo de desarrollar caries que aquellos que solo los consumen de forma esporádica. (Schmidt, 1994; Singh, 2015; Danby, 2010; Crane, 2013; Sridhar, 2015)

 

 


CONSUMO ACTUAL DE AZÚCAR EN ESPAÑA

En España la ingesta de azúcares añadidos no se queda en absoluto atrás, de hecho, somos uno de los países que encabezamos las listas en el consumo de azúcar, tal y como muestran algunos estudios epidemiológicos.

Recordemos que la OMS propone un consumo de azúcar añadido diario que no represente más del 10% de las calorías totales, preferiblemente no superando el 5% del total diario, lo que lo situaría en unos 20-25 gramos. Según el estudio ANIBES, la media actual española se encuentra en torno al 18%, equivalente a más de 50 gramos de azúcar al día. Fácil es de esta forma, que se diga que un niño pequeño ya ha consumido más azúcar añadido que su abuelo o su abuela en toda su vida.

 

Por otro lado, tenemos las encuestas ENALIA que son: ENALIA (Encuesta Nacional de Consumo de Alimentos en Población Infantil y Adolescente), y ENALIA 2 ( Encuesta Nacional de Alimentación en población adulta, mayores y embarazadas), ambas parte del proyecto desarrollado por la AECOSAN.

Ambas encuestas concluyen que el consumo de azúcares añadidos en España alcanza la media de 111,8g/ persona /día. Si nos paramos a contextualizar esta cantidad, tocamos a casi 1kg de azúcar añadido a la semana por semana. Además, nos cuenta de donde procede en su mayoría por orden: bollería, galletas, dulces, lácteos azucarados y en menor medida, cacao azucarado. Entonces, queda claro que la problemática actual no reside en el azúcar de mesa que añadimos a un café o un yogur, ya que representa la menor proporción de azúcar total ingerido, sino del azúcar ya contenido en productos procesados de baja calidad nutricional que compramos ya preparados.

La mayor parte del azúcar, especialmente en niños y adolescentes, finalmente provendrá de: refrescos azucarados, galletas, bollería y cereales azucarados especialmente en el desayuno, chocolatinas, zumos envasados y néctar, helados, chucherías...

 

El último informe de Consumo Alimentario del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación referido a la ingesta alimentaria en España en 2018 estima una ingesta de 4,34kg per cápita al año de azúcar de mesa o de azucarero. Además, se suman 5,91kg entre bollería y pasteles, 3,25kg de helados y tartas y casi 6kg de galletas. El consumo de bollería, galletas y cereales azucarados ha aumentado en un 0,6% respecto al 2017, aunque su consumo en las últimas décadas se mantiene prácticamente constante.

Si hablamos específicamente de refrescos azucarados, un problema actual de salud pública, la media se encuentra en casi 40 litros/persona /año. La ingesta de zumos envasados no se queda atrás, con más de 10 litros/persona/año.

 


CONCLUSIÓN:

La ingesta de azúcar actualmente es un problema de salud pública que debemos atajar cuanto antes mediante la educación alimentaria de toda la población, empezando con las edades más tempranas, que a su vez son los mayores consumidores de azúcares en su día a día. Pequeñas reducciones en la ingesta de azúcar progresivamente mediante cambios sencillos en la dieta de cada uno, tienen grandes resultados en la salud y calidad de vida.


 

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